Tampa y Cuba: cien años de solidaridad

Maura Barrios Álvarez

 

 

El presente ensayo a cerca de los cubanos tampeños aborda los vínculos históricos, sociales y políticos, entre la ciudad de Tampa, en la Florida, y Cuba.  Intentaré demostrar la influencia que el pensamiento y la obra de José Martí tuvieron en el desarrollo social en las ciudades tabaqueras circundantes a la gran bahía de Tampa y, a su vez, la influencia que esas comunidades tabaqueras tuvieron en Martí.

 

La historia de las relaciones cubano-tampeñas enriquece la compleja realidad de la historia de los emigrados cubanoamericanos en Estados Unidos. Fernando Ortiz, en su obra, Contrapunteo cubano del azúcar y el café, explica ciertas particularidades de estos dos mundos cubanos. De acuerdo a Ortiz, “el azúcar esclaviza y el tabaco libera”. La cultura tampeña se desarrolla a partir de las raíces “liberadoras” del tabaco.

 

Los tabaqueros cubanos y sus tradiciones llegaron por los miles a Tampa, primeramente, en 1886, vía Cayo Hueso.  Esa industria tabaquera transformó dramáticamente el entonces pueblito de Tampa en un creciente centro industrial; en un centro de avanzada habanero en la Florida.  Los emigrantes cubanos devinieron en la mayoría de la población de Tampa en la década de los noventas del Siglo XIX.  Intentaron recrear a La Habana en las ciénagas floridanas.  Esos cubanos tampeños mantuvieron sus identidades, como cubanos y como obreros, reforzadas éstas a través de sus fuertes vínculos con Cuba y, como consecuencia también, de un difícil ajuste como inmigrantes con la cultura dominante estadounidense.

 

El Proyecto Federal de Escritores – Sección Biográfica (Life Histories-Federal Writers Proyect) de 1935 incluye una entrevista con José Ramón Sanfeliz, nacido en La Habana en 1870: “Trabajé en una tabaquería en La Habana mientras asistía a una escuela de noche.  Esa escuela pertenecía a una asociación obrera.  Llegué a Tampa en 1890 y comencé a trabajar en la tabaquería de Pendás.  Me enamoré de las ideas proletarias radicales que con el tiempo probaron ser desacertadas…estas ideas de vanguardia entonces tenían características de epidemia aquí en Tampa entre los tabaqueros”.  Esos obreros radicales estuvieron a punto de rechazar el llamado de José Martí a favor de la liberación nacional, asunto que es resaltado por Gerald Poyo en su artículo “El desafío anarquista a la independencia cubana” (“The Anarchist Challenge to Cuban Independence”).

 

Mientras Estados Unidos tomaba control de Cuba a partir de 1898, los cubanos en Tampa tomaban control de los enclaves tabaqueros.  Estuvieron dedicados a construir una sociedad fundada en el ideal martiano de “con todos y para el bien de todos”.  Esos obreros volvieron a organizarse en base a métodos radicales.  Carlos Baliño, dirigente del movimiento tabaquero en la Florida en aquellos años, ejemplificaba ese vínculo radical.  Su poema “Bandera Roja” fue impreso en 1920 en la publicación tampeña “El Internacional”.  Aquellos cubanos establecieron fuertes alianzas con otros obreros radicales oriundos de Sicilia y Asturias, creando el colectivo denominado “Latino” para hacer avanzar la causa obrera.  Varias importantes huelgas paralizaron por largos períodos de tiempo la economía local, evidenciando así la fuerza del movimiento obrero. Aún hoy, muchos tampeños de edad avanzada hacen mención a importantes huelgas para marcar décadas pasadas, como las de 1901, 1910, 1920 y 1931.

 

Los dirigentes “anglos” de Tampa, en colaboración con los dueños de las tabaquerías, organizaron grupos de “vigilantes” (paramilitares), para reprimir a los obreros huelguistas.  Los vigilantes lograron deportar a dirigentes y organizadores sindicalistas.  Atacaron, también mítines obreros en el Templo Obrero [1] de Ybor City [2].  Todavía hoy atormenta la memoria de la comunidad latina el recuerdo del linchamiento de dos anarquistas italianos ahorcados de una palmera en la ciudad de West Tampa [3].

 

 

Cultura Política

 

Los nietos de la vanguardia formada por Martí se hicieron adultos durante la Gran Depresión (1929-1939), tiempos de cambios dramáticos en la “Ciudad Tabaquera”.  Durante esos años los tabaqueros tampeños sufrieron la transición de ser cubanos a convertirse en americanos; de ser revolucionarios radicales a convertirse en demócratas-roosveltianos; de ser obreros tabaqueros especializados a convertirse en desempleados sobreviviendo con la ayuda de fondos federales; para que, después de la Depresión, de haber trabajado en tabaquerías tradicionales a tener que trabajar en factorías estilo neuyorkinas.

 

Los tabaqueros intentaron mantener sus valores tradicionales en un medio ambiente constantemente cambiante que incluyó la introducción de las máquinas. El resurgimiento de un activismo radical durante la década de los treintas reflejó las experiencias de muchas otras comunidades inmigrantes durante la Gran Depresión (Ingalls, “Bolchevismo en Tampa: no fue invención de la histeria).  Como recuerda un tampeño viejo, “Pepe Melena (un activista obrero de West Tampa) decía que el WPA [4] mandaba a los tabaqueros desempleados a limpiar los campos donde se construía la base militar MacDill porque de esa manera terminan tan cansados que les era imposible pensar en hacer la revolución”.

 

Esa generación cambió y brindó su apoyo al Partido Demócrata entonces bajo el liderato de Franklin Roosevelt.  Aunque esa transición debe ser entendida en el contexto de la agenda socio-económica del programa rooseveltiano del New Deal  ( Nuevo Trato) - muchas veces acusada de ser “socialista”- que consideraba la responsabilidad e intervención gubernamental en los problemas sociales y económicos.  La identificación del Partido Demócrata como “el partido de la clase obrera” se mantiene fuerte aún hoy entre los tampeños.  Su poder político hace posible la elección de candidatos demócratas en los gobiernos locales, estaduales y federal.

 

La tendencia “radical” volvió a resurgir durante la elección presidencial de 1948, cuando ese sector tampeño apoyó a Henry Wallace, candidato del sector progresista-socialista.  En las elecciones presidenciales de 1952 y 1956, el 74.81% y el 71.72%, respectivamente, de los tampeños votaron por el candidato presidencial demócrata, el liberal Adlai Stevenson.  Claude Pepper, histórico dirigente liberal floridano, quien era acusado de ser “rosado” por el diario The Tampa Tribune, recibió el 83% del voto latino en las elecciones para el Senado federal en 1950, y el 81% en la de 1958.

 

La elección del único gobernador de la Florida de origen latino, Bob Martínez [5], ofrece un interesante caso en cuestiones de política étnica.  Al abandonar Martínez sus raíces políticas históricas en Tampa y sumarse al Partido Republicano para lograr ser elegido gobernador,  en Tampa no ganó siquiera un precinto electoral latino.

 

Vínculos con Cuba

 

Tampeños participaron directamente en las guerras cubanas por la independencia de España en el siglo XIX, así como en la Revolución de 1933, y en la lucha insurreccional contra la dictadura de Batista, que culminara con el triunfo revolucionario en enero de 1959.  Como escribiera José Iglesias “Los tampeños fueron fidelistas (…) para los viejos el Bloqueo es otra prueba más del barbarismo de los americanos… los blancos que en otra época asaltaban sus mítines obreros y los insultaban llamándolos “niches cubanos” (Cuban niggers) (…) La mayoría de la comunidad inmigrante, sobre todo aquellos de descendencia cubana, simpatizaban en 1959 con la Revolución.  Ahora simpatizan agazapadamente, casi invisiblemente para aquellos que no comparten esos ideales.  La campaña desarrollada por el FBI y los exilados cubanos contra los viejos tampeños incluyó intimidación, fachadas de casas pintorreteadas de rojo, y la pérdida de empleos…  Pero cada vez que Fidel Castro hace un discurso, a pesar de tener el volumen bajo, hay innumerables radios en Tampa sintonizados a Radio Habana”. El apoyo al proceso revolucionario cubano fue algo extraordinario considerando el contexto cuando ocurrió: la Guerra Fría y el Macartismo.  Los viejos tampeños, sin duda, siempre han entendido la consigna “¡Cuba sí, yankis no!”: han vivido en las entrañas del monstruo.

 

 

Identidad/Cultura Cubana

 

Hasta 1962 los tampeños se mantuvieron en constante contacto con Cuba a través de viajes a la Isla, relaciones familiares, la prensa e intercambios culturales.  La “cubanidad”, el hecho de ser cubano, se mantiene aún hoy de muchas maneras.  Las sociedades de inmigrantes de ayuda mutua y los clubes sociales mantuvieron las identidades cultural y nacional.  Esas sociedades y clubes ofrecían servicios sociales “desde la cuna hasta la tumba”, incluyendo la educación, servicios de salud, servicios funerarios y beneficios monetarios a los familiares sobrevivientes.

 

Además, en esas organizaciones se desarrollaban eventos sociales y deportivos, amén  de muchos programas culturales que incluían, presentaciones de teatro, bailes y otras actividades musicales, en las que participaban artistas cubanos de gira por Tampa. El Círculo Cubano y la Unión Martí-Maceo en Ybor City aún se mantienen activas.

 

Hay que señalar que los tabaqueros radicales eran anticlericales; eran las sociedades de ayuda mutua, no las iglesias, las encargadas de brindar los servicios sociales.  Los servicios “religiosos” tomaban lugar en el Templo Obrero, aunque, a cierta distancia, siempre estuvo presente Nuestra Señora del Perpetuo Socorro…

 

Los periódicos, revistas y la radio acortaban la distancia entre Tampa y Cuba.  La revista cubana, Bohemia, se vendía en todas las boticas de Ybor City y West Tampa. Se apuntaba a la bolita [6] y los que lo hacían, para enterarse del resultado, escuchaban el canto de la lotería en las programaciones radiales desde Cuba. En 1959 las publicaciones revolucionarias cubanas llegaban diariamente al aeropuerto internacional de Tampa para ser vendidas en los clubes y cafés.

Actualmente, los biznietos de la vanguardia formada por Martí tienen buena representación como dirigentes sindicalistas, trabajadores sociales, empleados gubernamentales y maestros.  Organizaron la Asociación de Maestros, la cual, a mediados de los 1960, convocó a la gran huelga del magisterio, cuando directores de escuelas latinos fueron cesanteados de sus puestos de trabajo por respetar el llamado a la huelga.  Además, éstos hoy participan en los movimientos por los derechos de los latinos y de los inmigrantes.

 

Conclusión

 

Sheldon Liss en su libro, Las raíces de la Revolución: el pensamiento radical en Cuba, hizo notar esta ironía: “La tradición socialista de los tabaqueros que vivieron en Estados Unidos y llevada a Cuba por Carlos Baliño durante la intervención militar estadounidense, con el tiempo tuvo como resultado la revolución socialista que dio fin con el poder estadounidense en Cuba”.

 

 

Maura Barrios Álvarez (Máster en Artes) es la Historiadora de la Comunidad Cubana de Tampa y directora del proyecto Voces de West Tampa, una autobiografía de la comunidad cubana/latina de West Tampa.

 

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[1]  Aunque templo es un término religioso, en el contexto de los obreros de Tampa su función era sindicalista.  El Templo Obrero era el local de reunión de los obreros que ahí desarrollaban sus varias actividades, incluyendo, la organización de marchas y huelgas.

 

[2] – [3] Ybor City y West Tampa son ciudades fundadas en 1886 y 1892 respectivamente debido al desarrollo de la industria tabaquera.  En estas dos ciudades llegaron a existir más de 200 tabaquerías.  Su población estaba preponderante compuesta por familias tabaqueras; la mayoría de estas eran cubanas.   

 

[4]  WPA, Works Progress Administration ( Administración de Trabajo y Progreso) fue en programa nacional del “New Deal” que existió durante los años de la Gran Depresión el cual ofrecía todo tipo de empleos a trabajadores que habían quedado desempleados.

 

[5]  Bob Martínez, fue dirigente del Partido Demócrata y electo como tal alcalde de Tampa.  Después de sumarse al Partido Republicano fue electo gobernador de la Florida (el primer republicano en serlo) a mediados de los años ochentas.

 

[6]  La bolita es un tipo cubano de lotería.