Palabras de Juan Marrero    

Vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba

 

Compañeras y compañeras:

Por Decreto Ley no. 30 del 10 de diciembre de 1979, el Consejo de Estado de la República de Cuba facultó a la Presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba a otorgar la Distinción Félix Elmusa a quienes cuenten con una relevante ejecutoria al servicio del periodismo cubano.

El pasado 4 de marzo, el presidente de la UPEC, Tubal Páez Hernández, firmó la Resolución 7 del 2006 que adjudicó la referida Distinción a un numeroso grupo de profesionales de la prensa cubanos que durante quince o más años de destacada trayectoria en los medios de comunicación de nuestro país han hecho aportes y contribuido al conocimiento e interpretación de la vida en nuestra sociedad y a la tarea de salvaguardar la independencia, la Revolución y las conquistas del socialismo en nuestro país.

También este año se otorgó la Distinción Félix Elmusa a la doctora María Dolores Ortiz, precursora de la docencia del periodismo en la Cuba revolucionaria, y a cinco trabajadores destacados de la Industria Poligráfica, en representación de los miles que hacen posible cada día la salida de nuestras publicaciones impresas.

En los Por Cuanto de tal Resolución 7 se hace referencia a que “en su lucha por la justicia, contra el terrorismo y la hostilidad del imperialismo norteamericano, y por la liberación de nuestros Cinco Héroes prisioneros injustamente en cárceles norteamericanos hace ya ocho años, Cuba ha contado con el valiente y decidido apoyo de un grupo de amigos y patriotas de varias latitudes”.

En tal sentido, se resolvió conceder la Distinción Félix Elmusa a Graciela Ramírez, de Argentina, Alicia Herrera, de Venezuela –personalidades que la recibieron en la ceremonia efectuada el 6 de marzo en el Museo de Artes Decorativas--; a Katrien Demuynck, de Bélgica –a quien le fue entregada en Holguín durante las actividades centrales por el Día de la Prensa Cubana--; a Gloria La Riva y Alicia Jrapko, de Estados Unidos, y a Stella Calloni de Argentina --pendientes aún de recibir la Distinción--, y a Andrés Gómez, cubano residente en Estados Unidos, a quien con gran honor y orgullo recibimos en la tarde de hoy en esta Casa de la Prensa.

Andrés Gómez es un ejemplo de periodista honesto y valiente con una trayectoria de apego a la verdad y a la justicia dentro de un escenario violento y muy hostil a la Revolución cubana como lo es la ciudad de Miami y el estado de la Florida, en Estados Unidos, donde ha desarrollado su quehacer periodístico a lo largo de más de tres décadas. En las páginas de la revista Areito y en Areito Digital, publicaciones de la que es su director, y ante los micrófonos de Radio Miami ha sido un infatigable luchador para que la comunidad de cubanos residentes en Estados Unidos esté verazmente informada sobre los sucesos y la realidad de la tierra en que nacieron, groseramente silenciada, deformada y manipulada por los grandes medios de comunicación y las emisoras de radio y televisión controladas por la mafia terrorista y anticubana en Miami.

La voz y la pluma de Andrés Gómez no han descansado en la denuncia y condena a las aventuras terroristas de Posada Carriles, Orlando Bosch y otros elementos que, protegidos y alentados de modo muy especial por las administraciones del clan Bush, han organizado y ejecutado crímenes tan brutales como la voladura en pleno vuelo de un avión cubano en Barbados y el estallido de bombas en hoteles de La Habana, en uno de cuyos atentados perdió la vida un joven turista italiano.

Este hombre noble, en cuyo corazón late el febril deseo de servir a la patria, creó la que es hoy una creciente y prestigiosa organización defensora y solidaria de la Revolución cubana en el seno de la comunidad cubana en Estados Unidos: la Brigada Antonio Maceo, que hoy integra junto a otras fuerzas la Coalición Alianza Martiana para luchar contra el terrorismo, contra el criminal bloqueo y política agresiva del gobierno de Estados Unidos , en defensa de la autodeterminación del pueblo cubano, y combate en favor de los derechos de la emigración cubana en Estados Unidos, brutalmente pisoteados e ignorados por la administración Bush.

Lograr que se haga justicia para los Cinco patriotas cubanos encarcelados en Estados Unidos es tarea a la que Andrés Gómez, junto a otros activistas dentro de Estados Unidos, ha dedicado muchos esfuerzos en los últimos años. Es miembro del Comité Nacional de Estados Unidos a favor de la Libertad de los Cinco. Su esforzado trabajo contribuyó a que en la ciudad de Miami se recaudase la mayor cantidad de dinero para comprar un espacio en The New York Times y, de tal manera, hacer llegar a la opinión pública norteamericana la verdad sobre el caso de los Cinco, en fin, quebrar parcialmente el gran muro de silencio que los poderosos han levantado como una injustificada condena adicional. Hace poco con su presencia en Atlanta, durante la audiencia del actual proceso de apelación, ratificó su plena solidaridad con los hermanos cubanos injustamente presos.

Andrés Gómez, además, tiene presencia permanente en nuestros medios de prensa, pues para él mudar de tierra no ha significado jamás mudar de alma y de sus sentimientos hacia la patria y su pueblo. Ofrece informaciones y opina con toda la honestidad y objetividad que siempre lo han caracterizado en espacios como la Mesa Redonda, Cubadebate, Juventud Rebelde, el sitio web de la UPEC y otros medios cubanos sobre la realidad de Miami y el aventurerismo e hipocresía de los actos de la administración Bush.

En Andrés Gómez, en fin, hay una obra honrada, de ardiente amor a la verdad, a la justicia y a la patria,