El sufragio activo en la normativa electoral cubana
 Dr. Juan Mendoza Díaz
 

El Derecho al Voto
 

La palabra elector proviene del latín eligere, que significa elegir, escoger y
es toda aquella persona que reúne las condiciones exigidas por la Constitución o
las leyes, para ejercitar el derecho al sufragio y que, por tanto, tiene
facultades para influir con su voluntad en la elección o nombramiento de
aquellos que ocuparán determinados cargos públicos (Baquín Álvarez, México).

En nuestro país el derecho al voto tiene asiento constitucional al serle
reconocido a todos los cubanos en el artículo 132 de la Carta Magna. Este
derecho se extiende a todos los hombres y mujeres mayores de 16 años de edad que
no se encuentren comprendidos en los casos de incapacidad que regula la propia
Constitución y la Ley Electoral.

A diferencia de otros países del mundo en Cuba el voto es un derecho y puede
verse también como un deber cívico, pero no como una obligación jurídica, cuyo
incumplimiento derive responsabilidad.

Otro elemento que distingue nuestro sistema electoral en cuanto al derecho al
voto, con relación al de otros países, es que en Cuba no es necesario
inscribirse  para poder ejercer el voto. Esto impone un gran reto a nuestra
democracia, pues en otras latitudes el universo electoral se calcula a partir de
aquellos que previamente se han inscripto como electores, o sea, lo que se
conoce como empadronamiento electoral, por lo que no se tienen en cuenta todos
aquellos que a pesar de reunir los requisitos para poder votar, no se
inscribieron en los centros encargados de registrar a los posibles votantes.

 En nuestro país este derecho se extiende a todos aquellos que arriben a la
edad requerida y no estén comprendidos en ninguna de las causas de exclusión.

Por esa razón cuando en los procesos electorales cubanos se alcanzan
históricamente altos niveles de votación, significa una real y efectiva
participación ciudadana en la conformación de la democracia, ya que indica que
una gran cantidad de ciudadanos en edad activa han concurrido a las urnas y no
solo una porción determinada de los que previamente se han inscripto, como
explicamos que ocurre en otros países del mundo.

La Ley Electoral especifica que tendrán pleno derecho al voto todos los
cubanos mayores de 16 años que sean residentes permanentes en el país por un
período no menor de dos años antes de las elecciones.

La edad constituye uno de los criterios universales para determinar la calidad
de elector. La edad supone una maduración del individuo, que le puede permitir
estar en posibilidades de formular una decisión política que no está al alcance
de los menores. El límite de la edad para poder votar no es uniforme y puede
variar de unos países a otros, por razones de idiosincrasia, cultura política y
muchos otros factores sociales y culturales. En Cuba se equipara a la edad en
que se puede asumir la defensa de la patria, que es también la edad penal, o
sea, aquella en que se adquiere responsabilidad por los actos en ese campo del
Derecho.

En el proceso de elecciones a delegados a las Asambleas Municipales el voto
se caracteriza por ser: libre, igual, secreto, directo, nominal y preferencial
(Prieto Valdés y Pérez Hernández, Cuba): 
 

Libre: es un derecho subjetivo que no entraña obligatoriedad jurídica, aunque
sí moral, por cuanto el sistema está estructurado de manera tal que el ciudadano
se siente parte del Estado.

Igual: todo ciudadano tiene derecho a un solo voto y con igual valor, sin
tener en cuenta raza, creencias religiosas, color de la piel, posición política.

Secreto: el ciudadano emite su voluntad con garantía absoluta de reserva, sin
que nadie pueda conocer su criterio de preferencia.

Directo: la emisión del voto contribuye a la elección directa del delegado a
la Asamblea Municipal.

Nominal: se emite el voto a favor de un candidato individual, no de listas o
fórmulas.

Preferencial: de entre varios candidatos se vota por aquel que el elector
prefiere que lo represente.
 

 Quienes no pueden votar 

Hay determinadas personas que por diferentes razones están impedidas del
derecho al voto. Es la Ley quien especifica cuales son las causas que impiden a
un ciudadano cubano poder comparecer a las urnas.

La primera de estas razones es la carencia de capacidad volitiva para poder
conocer el alcance de sus actos, o sea, aquellos que padecen de incapacidad
mental. Estas personas, por ser portadoras de determinada patología psiquiátrica
no pueden discernir, por lo que no comprenden la magnitud de sus actos y esto
les impide manifestar su voluntad de forma adecuada, por lo que están excluidas
de este derecho constitucional.

Están igualmente excluidos del derecho al voto aquellos ciudadanos que hayan
sido sancionados a privación de libertad por un tribunal de justicia, ya sea
ordinario o de la jurisdicción militar, aún en aquellos casos en que pueda estar
disfrutando de libertad condicional, licencia extrapenal o de pase. Se refiere a
que en ocasiones los sancionados a privación de libertad reciben diversos
beneficios que brinda nuestra legislación penal, en función de lograr la
reinserción del individuo a la sociedad, y en tal sentido puede ser merecedor de
libertad condicional, la que generalmente se concede cuando el recluso ha
cumplido la mitad de la pena impuesta, o de licencias o pases que se conceden
por un tiempo determinado y ante situaciones que lo ameriten. En estos casos
aunque el individuo se encuentre temporalmente en libertad, no ha extinguido la
sanción que le ha sido impuesta y por ello está incapacitado para ejercer el
derecho al voto.

La incapacidad para votar se extiende igualmente a aquellos que cumplen
sanción subsidiaria de la privación de libertad. Las sanciones subsidiarias a la
prisión son aquellas que regula el Código Penal con el propósito de que se
alcance el fin de la sanción sin tener que internarse en la prisión. Esto ocurre
en aquellos casos en que la persona es sancionada a prisión y el tribunal, por
su conducta y por las características del delito, puede subsidiarla por el
Trabajo Correccional o la Limitación de Libertad. La persona está cumpliendo la
pena, pero sin tener que internarse en un centro penitenciario.

La Ley Electoral prescribe igualmente que no podrán votar aquellas personas
que hayan sido sancionadas a privación de sus derechos políticos. La sanción
comprende tanto la pérdida del derecho al sufragio activo y pasivo, como el
derecho a ocupar cargos de dirección en los órganos políticos o administrativos
del Estado. Se trata de lo que se conoce como sanción accesoria, que es aquella
que el tribunal impone conjuntamente con la privación de libertad y por el mismo
tiempo de ella. El Código Penal prevé que el tribunal pueda decidir que este
tipo de sanción se extienda una vez vencida  la principal, o sea, que la persona
puede haber salido de la prisión luego de haber cumplido su sanción principal y
sin embargo estar impedida de poder ejercer el derecho al voto.
 

Como conocer que se tiene derecho al voto

Para poder ejercer el derecho al voto el ciudadano debe constar inscripto en
el registro de electores del municipio, específicamente en la relación
correspondiente al de la circunscripción donde tiene radicado su domicilio.
 El registro electoral es un presupuesto al ejercicio del sufragio en cualquier
país del mundo. La organización de unas elecciones no puede concebirse sin que
el ciudadano haya sido registrado en forma previa en una nómina, lista o padrón
electoral.

Los estudiosos de esta materia han dicho que el registro electoral es el
fundamento de la moderna organización del sufragio en el mundo entero y debe
reunir por lo menos los siguientes requisitos (Villegas Antillón, Costa Rica):
 

Datos: el registro electoral debe contener como mínimo el nombre y apellidos
del elector, su número de identidad permanente y la dirección del domicilio

Verificación: el organismo encargado de llevar a cabo el proceso electoral
tiene la responsabilidad de verificar que todas las personas inscritas en el
registro electoral hayan adquirido los derechos políticos que supone la
ciudadanía de acuerdo con las disposiciones constitucionales y legales
establecidas en el país. El éxito de un proceso electoral depende en gran medida
de la verificación cuidadosa de las condiciones exigidas por la Ley para ser
elector.

División territorial electoral: el registro electoral debe estar organizado de
manera que cada ciudadano aparezca inscrito como elector en el lugar de su
domicilio o en el que por determinadas razones esté radicando por un período
prolongado. Es importante que el elector conozca de antemano el lugar preciso al
cual debe presentarse a ejercer su derecho al sufragio. Las listas electorales
deben confeccionarse en orden alfabético, no solo como medio para facilitar su
verificación, sino con el propósito de que los electores puedan localizar sus
nombres con facilidad y tengan la certeza de que están inscritos.

Publicidad: Todos los ciudadanos deben tener acceso a los registros primarios,
así como al registro de electores definitivo, lo cual debe darse con suficiente
anticipación a la fecha de los comicios, para que se puedan realizar las
correcciones, rectificaciones, supresiones, adiciones o cualquier reclamación
que se considere pertinente.

Los requisitos antes mencionados, que son los que generalmente establecen las
reglas y tradiciones en esta materia en muchos países del mundo, están
claramente establecidos en nuestra Ley Electoral y en las Normas Complementarias
dictadas por la Comisión Electoral Nacional para facilitar el sufragio en
nuestro país.

En cumplimiento de lo dispuesto en la Ley la Comisión Electoral Nacional
adoptó en fecha 13 de enero de este año, la Instrucción No.1, relativa a la
elaboración del registro primario de electores. 

El registro primario de electores es la base del proceso electoral y se
confecciona a partir de la información contenida en el libro registro de
direcciones de cada CDR, y debe incluir a todos los residentes en la demarcación
mayores de 16 años a la fecha de los comicios y que tengan derecho al voto.

El registro primario se consolida a nivel de municipio, a partir de los
listados que tributan las distintas comisiones electorales de circunscripción.

El proceso de conformación del registro primario se extendió desde el 11 de
enero hasta el 13 de febrero. El día 15 de febrero se procederá en todo el país
a la publicación de este registro por un período de 30 días, que se extenderá
hasta el 17 de marzo.

La exposición del registro primario en lugares de afluencia de la población
cumplimenta los requisitos de publicidad y verificación a que hicimos mención
anteriormente, pues el propósito que reviste este trámite electoral es que los
ciudadanos puedan comprobar durante ese tiempo que sus nombres están
comprendidos en los listados, así como la exactitud del dato que lo identifica.

Durante ese mes se realizarán constantemente actualizaciones a los listados, con
el propósito de que una vez vencido el plazo se pueda conformar definitivamente
el registro de electores del municipio.

Con todas las correcciones que se hayan hecho queda definitivamente
constituido el registro de electores del municipio el que será desglosado a
nivel de cada circunscripción electoral, y se publicará en cada colegio
electoral el día 6 de abril, una semana antes de los comicios.

Teniendo en cuenta lo que se dijo al inicio de que el registro electoral es un
elemento fundamental para el éxito de un proceso, en la medida en que nuestro
pueblo comprenda lo esencial de este paso y le brinde la atención requerida, se
podrá contar con una base registral segura y eficiente para el éxito de nuestros
comicios primarios el 17 de abril.

 

Como ejercer el voto
 
 El vocablo voto proviene del latín votum, acción que estuvo asociada en sus
inicios a una actuación religiosa de ofrenda o promesa. Con el tiempo sirvió
para identificar un derecho público sujetivo de naturaleza política, mediante el
cual el ciudadano coadyuva, en cuanto miembro de la comunidad de un Estado, a la
organización jurídico-política del país y con ello a la integración funcional de
toda la sociedad (Fernández Segado, España).

La votación en estas elecciones primarias para delegados a las Asambleas
Municipales tendrá lugar, según la Convocatoria librada por el Consejo de
Estado, el día 17 de abril para la primera vuelta y el 24 del propio mes, para
la segunda, en aquellos lugares donde no se haya alcanzado la votación requerida
por uno de los candidatos, que según la Ley Electoral debe ser superior al 50%
de los votos válidos emitidos.

A los efectos electorales la circunscripción es aquella unidad territorial o
de carácter especial que integra un municipio y en cada una de ellas se elige un
delegado que forma parte de la Asamblea Municipal (Lara Hernández, Cuba).

Para el ejercicio del sufragio cada circunscripción se divide en colegios
electorales. El colegio es la unidad básica electoral y serán creados en cada
circunscripción en el número que resulte necesario, pero no podrán sobrepasar la
cifra de diez. Puede darse el caso de circunscripciones en que por el número de
electores solo se conforme un solo colegio electoral.

En cada colegio se constituye una mesa electoral compuesta por un presidente,
un secretario y un vocal, así como dos suplentes designados por la comisión
electoral de circunscripción. La mesa electoral se constituye por derecho propio
en cada colegio el propio día de las elecciones, a las 6:00 AM., y tiene la
responsabilidad de organizar la votación y realizar el escrutinio. La
organización comprende el conjunto de acciones que realiza la mesa para
garantizar que el sufragio se efectúe sin contratiempos y en estricto
cumplimiento de lo dispuesto en la Ley y en las disposiciones normativas
dictadas por la Comisión Electoral Nacional. El escrutinio es una fase esencial
del proceso y constituye el acto mediante el cual se realiza el conteo de los
votos emitidos y permite arribar a los resultados alcanzados.

El escrutinio se realiza en el propio local del colegio, con la participación
los integrantes de la mesa electoral únicamente. El acto del escrutinio es
público y puede ser observado por miembros de las comisiones electorales,
integrantes de las organizaciones políticas y de masas, los candidatos, los
representantes de los medios de prensa y cualquier otra persona que lo desee. 

La organización de la votación comprende las siguientes acciones:

Disponer en el colegio del registro de electores, las boletas y la urna.

Revisión pública de la urna que será utilizada en el sufragio y sellado de la
misma.

Crear las condiciones para que el voto pueda realizarse con la debida
privacidad que garantice su carácter secreto.

Verificar que se encuentran visibles las biografías y fotos de los candidatos.

Fijar boletas previamente anuladas en lugar visible, para que sirvan de
muestra a los electores que concurran a votar.

Sintonizar la estación de radio que debidamente se oriente, por donde
impartirán instrucciones las autoridades electorales de los diferentes niveles.

Organizar la participación de los pioneros en la custodia de las urnas.

Abrir la votación a las 7:00 AM., y cerrarla a las 6:00 PM., o a una hora más
temprana si concurren a votar todos los previstos.

Orientar y registrar el ejercicio del derecho al voto por los que concurran a
ejercitarlo.

Dar solución a las incidencias que se puedan presentar durante el ejercicio
del sufragio.

El escrutinio comprende las siguientes acciones:

Apertura de la urna.

Conteo de las boletas depositadas en la urna.

Cotejo de las boletas contenidas en la urna con las que fueron entregadas a
los electores y con el número de estos que votaron según el registro.

Dar lectura a cada boleta según el nombre del candidato o el número que ocupa
en la boleta e invalidar aquellas en que no pueda determinarse la voluntad del
elector.

Realizar el cómputo de la votación.

Levantar acta de todo lo actuado.

Publicar en el exterior del colegio el resultado de la votación lograda por
cada candidato.

Los colegios tributarán a la comisión electoral de circunscripción los
resultados alcanzados en cada uno de ellos para que se haga el cómputo general y
se pueda determinar quien ha sido el candidato que ha resultado electo como
delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular.
 
 El sistema electoral cubano muestra una gran fortaleza, lo que se asienta en
la presencia de un cuerpo normativo bien estructurado y la existencia de una
práctica política que garantiza elevados niveles de participación ciudadana en
el proceso, como evidencia del compromiso del pueblo con el sistema político.

 

     MOMENTOS  CLAVES  EN  EL PROCESO  ELECTORAL:


         Constitución del registro primario de electores (Del 11 de enero al
            13 de febrero)

         Publicación del registro primario de electores (Del 15 de febrero al
             17 de marzo)

         Constitución de las comisiones de candidatura (12 de febrero)

         Nominación de candidatos (Del 24 de febrero al 24 de marzo)

         Publicación de las biografías de los candidatos (27 de marzo)

         Publicación del registro de electores (6 de abril)

         Votación (17 de abril, primera vuelta y 24 de abril, segunda vuelta)

         Constitución de las Asambleas Municipales (15 de mayo)
 

 Dr. Juan Mendoza Díaz, Vicedecano, Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. Vocal de la
 Comisión Electoral Nacional