Artículos de Salvador Capote

 

Los fabricantes de virus

Las corporaciones transnacionales y el control del sistema alimentario global

En el Miami que condenó a los Cinco

Resplandores nucleares en el Atlántico Sur (III)

Resplandores nucleares en el Atlántico Sur (II)

Resplandores nucleares en el Atlántico Sur (I)

U.S.A.-Apartheid: relación que dejó agujeros negros

La Madelón

Jesucristo en su dimension revolucionaria

Haití, U.S.A. y los caminos del cólera

Nuestra alma está enferma de tanta hipocrecía

La tierra que se abre quemada de injusticias

Los Cinco: un proceso político, una precisión necesaria

La Habana: el arte por la paz

Los Cinco y la proganda encubierta

Apuntes para un retrato

Honduras y los Cascos Azules

Estafar al futuro

Miami: muros de concreto y segregación

Hacia una praxis bolivariana

Toda la jauría contra Chávez

¿Es una opción la lucha armada?

América Latina en la ancianidad del Tío Sam

Estados Unidos, el Papa, la guerra... la mujer

Sobre Frederick Douglass

Los derechos no tienen sexo, la verdad no tiene color

Little Rock

Brindis por Narciso

Una simple cuestión semántica

Wal-Mart: Lo caro de comprar barato

Un presidente a la medida

Malaria: Otra enfermedad de los pobres

Los camellos de Miami

La realidad como desiderata

En el Día Internacional de la Mujer

El fracaso del Plan Colombia

El crimen y el terror como atractivos turísticos  

De calorías y proteinas

Como se compra a un periodista

Algunas razones que revelan la ilegalidad, la inmoralidad y la perversidad de mantener encarcelados a los Cinco héroes cubanos por el gobierno de Estados Unidos

La mafia cubano americana y el terrorismo en Estados Unidos

El ghetto de las cartas

Demos una oportunidad a la esperanza

El pavo de los anexionistas 

El sargento Carlos Lazo

No nos olvidemos de Haití

¿Por qué murió Casey Sheehan?

Reflexiones en torno a una entrevista

Un tango en la oscuridad

 

¡El exilio ya tiene un almirante!