Tomen asiento sus Ilustrísimas Señorías

10 de abril de 2008

 

 

 

Miami.- Ilustrísimas Señorías de la Contrarrevolución globalizada recientemente se reunieron en Miami para nuevamente volver a organizar otra campaña internacional para “poder ayudar a preparar el cuadro para que la democracia dé un paso firme en Cuba”.

 

Según un artículo publicado en el siempre imparcial e insobornable diario El Nuevo Herald en la conferencia titulada “Mesa Redonda sobre la Democracia en Cuba” participaron “legisladores actuales y de ayer, líderes del exilio, políticos locales, diplomáticos de América Latina y Europa Oriental y ex prisioneros políticos cubanos”.

 

Últimamente se ha despertado una contagiosa fiebre de reuniones y actos contrarrevolucionarios –urbi et orbi- que tienen como objetivo buscar “nuevas” maneras de “promover la democracia en Cuba”.  Quizás, sólo quizás, esto se deba a que la Administración de Bush, dado que se ha hecho público a través de un informe oficial el desastroso manejo de los más de $70 millones de dólares distribuidos durante los últimos años a organizaciones de la extrema derecha cubano americana en Miami para avanzar las campañas de la Casa Blanca (campañas que no han avanzado un ápice) para que “la democracia dé un paso firme en Cuba”, está a punto de distribuir, con el mismo objetivo, buscando nuevos consignatarios, otros $45.3 millones de dólares.

 

Haciendo gala de su inmensurable conocimiento de la historia y la realidad actual cubanas y su refinada elocuencia y erudito manejo del idioma castellano, el senador cubano americano por la Florida, Melquíades Rafael Martínez –conocido por acá como Mel-, calificó a éste como “un momento histórico” en la historia del exilio cubano, “mientras que el puño político de Raúl Castro parece debilitarse”…  Su Ilustrísima añadió que “Cuando la gente oprimida determina que su momento ha llegado, no hay quien los pare. Y cuando tomen las calles, la comunidad internacional debe estar lista para reaccionar en apoyo del pueblo cubano”.

 

Otra de las Ilustrísimas Señorías presentes en esa Mesa Redonda fue Su Excelencia, Petr Kolar, Embajador en Estados Unidos de la muy soberana República Checa. Haciendo evidente el respeto de su gobierno al derecho internacional, a los principios de la no intervención en los asuntos de otros Estados y a la autodeterminación de los pueblos y, además, de su conocimiento del movimiento sindicalista cubano, su Ilustrísima Excelencia afirmó  que su gobierno “está uniendo fuerzas con trabajadores cubanos en la oposición para hacerles saber a ellos y al pueblo cubano que la vida es mejor después del comunismo”…

 

Quizás su Ilustrísima Excelencia se conforme con saber que los trabajadores cubanos saben, porque la nación cubana lo sufrió largamente en carne propia, lo que era la vida en Cuba –en Cuba, Excelencia, no en la República Checa- antes del socialismo, y eso les es suficiente para imaginarse lo otro. 

 

Al hacer uso de la palabra el Secretario de Comercio de la Administración de Bush, el Ilustrísimo Carlos Miguel Gutierrez (originalmente Gutiérrez), cubano americano, demostró, también, un profundísimo conocimiento de la actualidad cubana y de la política al afirmar, “que el gobierno de Cuba ha lanzado una luz desfavorable sobre sí mismo con sus recientes anuncios de las llamadas reformas. (…) Sus trascendentales anuncios de cambios”, sentenció en tono profético su Ilustrísima, “de que las personas ahora pueden comprar teléfonos celulares y computadores y quedarse en hoteles, son las mejores noticias que los líderes de la oposición han tenido en muchos años porque revelan un verdadero cuadro de la vida dentro de la isla”.

 

La realidad es que son reuniones como estas las que revelan el verdadero cuadro del desolador estado de la contrarrevolución cubana y sus dirigentes y de la agotada política estadounidense de agresión en contra de Cuba.

 

Aconsejo a sus Ilustrísimas Señorías que tomen asiento en anchas y cómodas butacas, por supuesto, en habitaciones con aire acondicionado –champaña o whisky tampoco vendrían mal-  para seguir esperando, (mientras se sigan haciendo más ricos) como han estado esperando durante los últimos 49 años y algunos meses, a que el pueblo cubano “tome las calles” para rendirles, a ellos y a sus amos, su independencia, su soberanía, su dignidad, sus libertades y sus logros.//