Informe desclasificado del FBI de 1977 revela plan para volar otro avión cubano en Trinidad-Tobago

 

Jean-Guy Allard

23 de junio de 2009

 

 

Un informe del FBI desclasificado revela cómo el terrorista cubano americano Reinol Rodríguez, actualmente asociado a las actividades conspirativas del cabecilla Luis Posada Carriles, mantuvo en Puerto Rico un arsenal de armas y explosivos procedentes de Miami.


El documento denuncia al mismo delincuente como quien proveyó a terroristas de la CORU (Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas) el C-3 que se usó en una fracasada conspiración para provocar la destrucción de un avión cubano en Trinidad y Tobago.


Los explosivos fueron transportados desde Puerto Rico hacia la isla caribeña por las esposas de Eulalio Francisco Castro Paz —alias "Frank" Castro— y René Fernández del Valle, otros dos preeminentes terroristas de la red asesina de Orlando Bosch.
Castro, Fernández y dos cómplices, Gustavo Castillo Oliver y Jimmy Everett, transportaron las cuerdas detonadoras escondidas en su cinto en vuelos comerciales.


El documento fechado en abril de 1977 sitúa el complot a "un año y medio" antes de su redacción.


Los explosivos militares de fabricación norteamericana fueron luego enterrados al lado de la pista principal, con dos barriles de gasolina, precisamente donde los aviones de transporte cubano, en escalas hacia Angola, giraban para posicionarse en el momento del despegue. La detonación, si se hubiese llegado a producir, hubiera alcanzado el ala de la aeronave para luego provocar su explosión. Los explosivos nunca fueron retirados del suelo por los conspiradores, menciona el informe.


El documento precisa que el C-3 transportado por las esposas de los conjurados viajaron en cajas de "íntimas de marca Kotex".


Reinol Rodríguez vive hoy en Miami, actúa de "Jefe Militar" del grupo terrorista Alpha 66, tolerado por el FBI, y participa en numerosas asambleas de terroristas. Hace unos meses, la revista estadounidense Salon mostró a Posada participando a una reunión de Alpha 66 escoltado por los terroristas Pedro Remón y el propio Rodríguez.

Hace unas pocas semanas, Posada se exhibió de nuevo con el criminal en los propios locales del grupo paramilitar fundado por la CIA.

 

Rodríguez y Remón son sospechosos desde hace años del asesinato del joven cubano Carlos Muñiz Varela ejecutado hace 30 años en Puerto Rico, tiroteado desde un carro en marcha el 28 de abril de 1979, mientras se dirigía a casa de su madre, y murió dos días más tarde.


El joven cubano dirigía entonces la Agencia de Viajes Varadero, en la capital puertorriqueña, y se dedicaba a organizar visitas de exiliados a Cuba en el marco de un proceso de acercamiento político.
También implicado en el plan, Gustavo Castillo, alias "El Cojo", es también el autor —con Gaspar Jiménez Escobedo—, del atentado de Mérida, México, donde muere el cubano Artaigñan Díaz Díaz. Fue cómplice de Posada y Bosch en el atentado del avión de Barbados, el más horroroso crimen que ha provocado la guerra sucia contra Cuba desencadenada por Washington hace ya más de cincuenta años.


Otro informe del FBI fechado del 2 de noviembre 1976 sitúa a "El Cojo" Castillo, en Caracas, "unos días" antes del atentado: "Algunos planes relativos al atentado con bomba contra un avión de Cubana se discutieron en un bar del hotel Anauco Hilton, de Caracas, Venezuela. Frank Castro, Gustavo Castillo, Luis Posada Carriles y Morales Navarrete estaban presentes en la reunión".


Hoy, Castillo vive tranquilamente en su casa de Hialeah, Florida.

 


Una “Operación Autónoma” orietada por la CIA


Según el documento, desclasificado en mayo de 1999, pero cuyo contenido revelador quedó inadvertido, Rodríguez, "Frank" Castro, Fernández del Valle pertenecían al llamado Frente de Liberación Nacional de Cuba (FLNC) que se asoció a la Coordinación de Organizaciones Revolucionarisa Unidas (CORU) una operación autónoma orientada por la CIA que provocó decenas de atentados en los años 70 tanto en territorio de Estados Unidos como en otros países.


El informe del FBI precisa que Reinol Rodríguez tuvo, en aquel momento, varias ametralladoras incluso de calibre .50, además de un cañón de 20mm "que esperaba utilizar contra un barco cubano" que viajaba en la cercanía de Isla Mona.

 

Rodríguez radicaba entonces en 364 Salvador Brau, Floral Park, Hato Rey, Puerto Rico. Frank Castro vive hoy en República Dominicana desde donde colabora en acciones montadas desde Miami por la mafia terrorista de origen cubano. Fue quien fundó el FLNC en 1973. También conspiró en esos mismos años para volar otro avión cubano, esta vez en Mérida, México. Más tarde se convirtió en una especie de coordinador de la CORU, luego de los arrestos de Bosch y Posada en Venezuela, en 1976, por la voladura del avión civil cubano que causó 73 muertos.


En cuanto a René Fernández del Valle, sigue vivo y radica tranquilamente en Puerto Rico. Fue miembro de la sección puertorriqueña del grupo terrorista Abdala de Puerto Rico bajo la dirección del hoy abogado Sergio Ramos, especializado en asunto migratorios. Se dice hoy jefe de un grupúsculo llamado Frente para la Liberación Total de Cuba, inspirado en el FLNC. El 26 de enero de 1980 fue arrestado por el FBI y acusado de colocar una bomba en el Colegio de Abogados de Puerto Rico, junto al teniente Alex de la Zerda, jefe de prensa de la marina norteamericana en la base de Roosevelt Roads y el armero viequense Roberto López González. Los tres sujetos salieron absueltos a pesar del hecho de que la Fiscalía disponía del testimonio de un doble agente del FBI infiltrado en el grupo.


Estos mismos conspiradores fueron también acusados por el intento de asesinar al segundo hijo del líder puertorriqueño Juan Mari Bras, al colocar una bomba en el avión que piloteaba el hoy abogado Raúl Mari Pesquera, el 25 de enero 1980.


Fernández Del Valle fue finalmente inculpado junto a un grupo de sospechosos por tráfico de drogas y fue sentenciado a 30 meses de cárcel con 5 años de probatoria, el 27 de enero de 1994. Pero salía ya a la calle el día primero de 1995.


Detalle revelador es que la esposa de este autoproclamado "patriota cubano" es Gloria Cordero, hija del general del ejército norteamericano, Virgilio Cordero, que dirigió las tropas puertorriqueñas del Regimiento 65 de Infantería USA durante la guerra de Corea.


De la misma forma que Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, autores intelectuales de la destrucción en pleno vuelo del avión de Cubana en 1976, Reinol Rodríguez, "Frank" Castro (también implicado en el derribo del avión) y René Fernández del Valle nunca han sido castigados por sus crímenes y siguen siendo elementos activos de esa fauna terrorista creada por la CIA y hoy tolerada por el FBI y el conjunto de las autoridades judiciales norteamericanas.


De esto nunca habla la prensa del país del Norte que tanto predica su versión de la "libertad de prensa" al resto del planeta.

 

 Tomado de Granma Internacional
 

Jean-Guy Allard es periodista canadiense. Se especializa en asuntos relacionados con el terrorismo.