La Feria concluye en la capital y continúa por toda Cuba

Johanna Puyol

 

Cerró este domingo sus puertas el recinto de La Cabaña, sede de la Feria Internacional del Libro en su fase capitalina, con una ceremonia de clausura en la que participaron Abel Prieto, ministro de Cultura; Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del Libro; Alejandra Chacoff, de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile; un representante del Departamento de Relaciones Internacionales del Ministerio de Cultura de la Federación Rusa, y Jorge Ibarra Cuesta, uno de los autores a los que ha estado dedicada esta Feria. Además, se encontraban en la sala varios Premios Nacionales de Literatura, representantes de la delegación chilena, invitados extranjeros y miembros de la delegación rusa que asistieron como representantes del que será el país Invitado de Honor en la XIX edición.
 

Se aprovechó este espacio, además, para anunciar oficialmente que la próxima Feria estará dedicada a los autores Reynaldo González y María del Carmen Barcia, que también presidieron el acto.

Comenzó la ceremonia con la premiación de los mejores stands del recinto ferial, cuya acta leyó Reynaldo González, presidente del Jurado. Se le otorgó el Premio de Mejor Stand Extranjero a la Sala de la República de Chile. El Primer Lugar de los stands nacionales fue entregado a Ediciones Vigía, por lograr con el diseño de su stand una perfecta acción plástica que guarda estrecha relación con las características de su producción editorial. El Segundo Premio fue para el Fondo Editorial Casa de las Américas, cuyo diseño refleja a la perfección el extenso abanico cultural y las temáticas que caracterizan a esta institución. El Tercer Lugar lo recibió Ediciones Boloña, porque traza un recorrido por la historia de las experiencias editoriales cubanas desde sus inicios hasta nuestros días. Se otorgó, además, una mención a las Ediciones Territoriales por brindar un muestrario del esfuerzo que han logrado las provincias a pesar de los escasos recursos manejados, y por evidenciar una voluntad estética.
 

Iroel Sánchez concluyó la despedida informando sobre algunas cifras importantes alcanzadas en esta Feria: visitaron todos los recintos dedicados a la Feria del Libro en la capital, hasta hoy, medio millón de personas; pasaron por La Cabaña más de 600 invitados extranjeros, y se vendieron hasta la fecha más de 1 100 000 libros, entre editoriales cubanas y expositores extranjeros.

Desde el próximo jueves hasta el 1ro de marzo, se abrirá una nueva etapa de la Feria en todas las provincias occidentales, y luego se extenderá del 5 al 8 de marzo desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo, con el mismo programa de presentaciones y encuentros teóricos y académicos. Hay más de siete millones de ejemplares circulando por todo el país, con más de mil títulos publicados por las editoriales cubanas para la venta en esta ocasión.

“Se demuestra —afirmó Iroel Sánchez acerca de los resultados de esta Feria del Libro— que  se puede convocar masivamente a los lectores sin repetir los dogmas y esquemas de los grupos editoriales y las trasnacionales que hoy dominan el mercado del libro en nuestra lengua; que se puede lograr un amplio nivel de convocatoria nacional e internacional”.
 

Aunque concluye la actividad literaria en La Cabaña, es importante destacar que continuará la venta de libros asociados a esta feria en las librerías de la ciudad de La Habana, así como en otros espacios habilitados para este fin como el Pabellón Cuba y el área de la Feria Agropecuaria de Boyeros, durante el tiempo en que la Feria del Libro transcurra por las demás provincias occidentales

 

Johanna Puyol periodista cubana se especializa en temas relacionados a la cultura.