La gran fiesta cubana del saber y la alegría

                17 de febrero de 2009

               

 

 

 La Habana.-  Durante los últimos cinco días los habaneros vuelven a masivamente disfrutar la gran fiesta anual cubana del saber y la alegría.  Este inigualable festejo es la Feria del Libro, esta vez en su 18 años.                        

 

Comenzó el jueves pasado,13 de febrero, cuando esa noche tuvo lugar su ceremonia de inauguración presidida por el presidente cubano y la presidenta de Chile. Esta vez la Feria del Libro es dedicada a Chile, como país invitado de honor; así como a los dos grandes de las letras cubanas, la poeta Fina García Marruz, y al historiador Jorge Ibarra y a la Casa de las Américas que este año celebra el 50 aniversario de su fundación.

 

En la ciudad de La Habana continuará hasta el próximo 22 de febrero, cuando tomará rumbo al resto del país, y se extenderá hasta mediados del mes de marzo.  Este año debido a la crisis financiera que el país sufre, producto de los dos grandes ciclones que arrasaran a la Isla en los meses de septiembre y octubre pasados que produjeron pérdidas estimadas en alrededor de 10 mil millones de dólares, la Feria del Libro tendrá lugar solamente en otras 15 ciudades. En el 2007 y el 2008 la Feria logró tener lugar en 40 ciudades y pueblos del país.

 

En el 2009 las otras sedes de la Feria del Libro serán: Pinar del Río, Artemisa, San José de las Lajas, Nueva Gerona, Matanzas, Cienfuegos, Santa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las .Tunas, Holguín, Bayamo, Guantánamo y Santiago de Cuba, incluyendo así todas las capitales provinciales, más la capital del municipio especial de la Isla de la Juventud. 

 

La Fería del Libro cubana es mucho más que lo que normalmente ocurre en cualquier otra feria del libro en otras partes del mundo. Aquí la Feria repito es una gran fiesta. Además de la presentación de cientos de nuevos títulos y la entrega de premios literarios, toman lugar conferencias de innumerables especialidades, se le dedica particular interés a todo lo relacionado a la niñez, y tienen lugar presentaciones teatrales, muestras de cine y video, exposiciones de artes plásticas y conciertos musicales.

 

Además de su sede principal que es la inmensa fortaleza de San Carlos de La Cabaña, cruzando la boca de la bahía habanera, frente a la ciudad, en el castillo de El Morro, al lado de La Cabaña, se presenta a la venta una amplísima muestra de piezas de artesanía, tanto nacional como extranjera, especialmente de la América Latina y el Medio Oriente.

 

En la capital hay otras 17 subsedes, entre las que se encuentran librerías en todos los municipios capitalinos, como son, El Ateneo, Cucalambé, Alejandro de Humbolt y Mirta Aguirre y el Pabellón Cuba y Expo Cuba.

 

El clima ha estado riquísimo.  Brilla el sol pero lo atenúa una temperatura paradisíaca, que permite el disfrute pleno de lo que se ofrece al público. La Feria comienza tempranito en las mañanas y termina bien entrada en las noches.  Cientos de nuevas guaguas garantizan eficiente y barato  transporte a miles de personas diariamente.

 

 La Feria es también un extraordinario logro organizativo ya que su eficiencia en proveer servicios al público participante es más que evidente. Cientos de jóvenes y no tan jóvenes se esmeran por atender las necesidades de los miles de personas que diariamente participan.

 

Si algo también es singular a las Ferias del Libro cubana es la masiva participación de la juventud desde los niños hasta los adolescentes. Es siempre un placer sin igual ver a miles de personas disfrutando de los libros, conferencias, lecturas de poesía, presentaciones infantiles, conciertos musicales, además de disfrutar en los amplios parques y plazoletas de la antigua fortaleza de comidas, bebidas y helados. Hay que verlo para creerlo.

 

Sin lugar a dudas las Ferias del Libro cubanas son un logro sin par, algo digno de admirar, respetar y disfrutar.