La lucha al terrorismo no puede ser a la carta

 Entrevista al embajador de Venezuela en EEUU

 

 

 

El embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Álvarez, en conversación telefónica exclusiva con Panorama, reveló que en la conversación que tuvo con el subsecretario Thomas Shannon  “las puertas quedaron abiertas para el diálogo”.


 ¿En qué estado se encuentran actualmente las relaciones entre Venezuela y EE UU?
 

 Venezuela ha mantenido una posición muy responsable, especialmente, en los temas que son del interés para los dos países, empezando por el energético. Después del paro, la principal contribución de Venezuela en las relaciones fue la recuperación de la industria petrolera y con ello el suministro de crudo a los mercados internacionales, en particular al de Estados Unidos (...).

Venezuela no ha tomado ninguna acción contra los Estados Unidos, pero, del otro lado, el Exit Bank, por ejemplo, se retiró de Venezuela hace tres años sin ninguna razón, cosa que no tiene sentido porque Venezuela es el segundo socio comercial de Estados Unidos en el hemisferio después de México.

En segundo lugar, EE UU no apoya las solicitudes de Venezuela en el Banco Interamericano y en otras organizaciones multilaterales.

Igualmente, tenemos un veto para el suministro de repuestos de nuestros aviones, en nombre de una famosa alegación de desequilibrio militar y que hay una amenaza para el hemisferio, cosa que ningún otro país opina que haya.

En el caso del terrorismo, hemos solicitado a EE UU, de acuerdo con el tratado firmado por los dos países en 1922, que comience el proceso de extradición de dos tenientes retirados de la Guardia Nacional (Germán Varela y José Colina) señalados de la voladura de sedes diplomáticas en Venezuela, por quienes seguimos esperando respuesta. A ellos se suma a quien hemos llamado el Osama bin Laden del continente, Luis Posada Carriles por quien también esperamos que la extradición comience, eso se llama una lucha contra el terrorismo, no una lucha a la carta, sólo para algunos casos y otros no.

Somos nosotros quienes hemos dicho que vamos a tener diálogo, ocurre que cada vez que tratamos de acercarnos viene un conjunto de agresiones que tienen que ver con falsedades y acciones unilaterales que no ayudan.

La mayor parte de la sociedad estadounidense quiere que haya una relación respetuosa, la gente aquí no tiene ningún interés de que se produzca una escalada contra Venezuela.
 

¿De qué se habló en su reunión con el subsecretario Thomas Shanon?

 Sobre la necesidad de trabajar en temas como energía, comercio, terrorismo y drogas, fue una reunión que causó muy buena impresión en EE UU, pero luego vino toda una tendencia intervencionista (de parte de otros funcionarios de la administración Bush) sobre todo buscando identificar a Venezuela como un país que anda a la loca o relacionándose con grupos que pueden interpretarse como terroristas, cuando eso es una cosa completamente falsa.

Esa reunión, quiero seguir interpretándola, como una oportunidad para que se busque una relación respetuosa.

 ¿Quién solicitó esa reunión, Estados Unidos o Venezuela?

 Una semana después de que Shannon tomó posesión solicité la reunión (...) luego él me llamó y hemos estado tratando de conversar sobre diversos temas, pero eso también es una demostración de que nosotros hemos buscado acercarnos.

Entonces, qué lectura se puede hacer de posiciones como la de Shannon, de diálogo, en comparación con las posturas antagónicas de Negroponte, Rice y Rumsfeld hacia Venezuela, ¿hay contradicciones al interior de la Casa Blanca sobre este tema?

 No debo meterme en los asuntos internos de este país, lo cierto es que cada vez que trabajamos en un acercamiento, hemos recibido por otro lado críticas, en este último, ni siquiera nos dieron 48 horas para explorar los temas en común, pero bueno, la posición nuestra es firme, nosotros no hemos tomado ninguna acción contra EE UU, este país debería apreciar lo que le damos.

 Tras la reunión con Shannon, ¿ha habido otro contacto con el Gobierno de EE UU?

 Ninguno, pero tanto mi puerta, como la del señor Shannon, están abiertas para que hablemos.

¿Qué percepción tiene sobre las relaciones entre los dos países el resto de las fuerzas vivas estadounidenses?

Tenemos muchísimos intereses en este país, la reacción aquí es de gran preocupación. Conversamos con empresarios, con grupos sociales, etc. y todo el mundo quiere evitar una situación de escalada. El programa de combustible nos ha llevado a recorrer varios estados de la unión, en Delaware, por ejemplo, fue una situación bien interesante, porque hubo una coalición en favor del programa, republicanos, demócratas, grupos religiosos, en fin, todos confirmando que no tenemos nada contra el pueblo norteamericano.

 ¿Qué gestiones se han realizado para tratar el tema de la aeronáutica civil venezolana?

 Eso se está manejando por Caracas, esperamos que se maneje como un problema técnico y profesional y se entienda que debe haber reciprocidad en la relación comercial. No puede ser que las empresas privadas venezolanas no tengan la oportunidad de expandir sus negocios en un sector como el de la aeronáutica de EE UU, donde hay un flujo tan grande de pasajeros.

 ¿Cómo interpreta usted la salida de Jenny Figueredo?

 Es una decisión que tomó el Gobierno(...). Lo que pasó es, simplemente, una retaliación política, hay legalidad, pero es desproporcionada, no recíproca, en comparación con lo sucedido en Venezuela.

Para entender las nuevas realidades en el hemisferio es necesario que se ajuste la visión, he puesto el simil del miope, que no quiere ir al oculista para ajustarse los lentes, siempre verá una realidad distorsionada. Una gran responsabilidad que tiene el liderazgo norteamericano, en este momento, es interpretar, en su justa medida, todos los procesos que se están dando en América Latina, donde Venezuela ha jugado un papel con la integración política de Latinoamérica, eso, lejos de ser contrario a los intereses de este país, puede garantizar una convivencia pacífica en el futuro, además de proporcionar una voz política de América del Sur que en el mundo global y multipolar de la actualidad es necesaria.

Tras los últimos señalamientos de que Venezuela es punto clave para el tráfico de drogas proveniente de Colombia, ¿qué ha pasado con el convenio que se debía firmar entre Venezuela y la DEA?

Entiendo que se están haciendo las consultas finales y, hay que tener muy en cuenta que Venezuela no se niega a cooperar y lo hace con todos los países. En el caso de Estados Unidos lo que se está tratando de hacer es un instrumento que permita cooperar respetando la legislación y la visión venezolana. Lo cierto es que Venezuela ha estado trabajando en los decomisos y han aumentado los decomisos en este sentido.

¿Qué pasará con Luis Posada Carriles?

No es posible que se trate como un caso más de inmigración el de una persona solicitada, legalmente por Venezuela, por sus responsabilidades en la voladura de un avión en un acto terrorista en el que se perdieron vidas.

Hemos hecho todos los planteamientos, cualquier duda que haya estamos dispuestos a presentar todos los elementos, pero seguimos a la espera de que, si realmente estamos siendo consistentes en la lucha contra el terrorismo, EE UU abandone esa lucha a la carta, él es el Osama bin Laden de América Latina.

Explica el Embajador:

“EE UU no puede seguir desarrollando una política antiterrorismo a la carta”. “Cada vez que nos acercarmos, vienen agresiones que tienen que ver con falsedades”. “El pueblo estadounidense no quiere que haya una escalada contra Venezuela”. “No tenemos nada contra el pueblo norteamericano. No existe el antiamericanismo”. “No puede ser que las empresas venezolanas no tengan la oportunidad de expandir sus negocios en EE UU”.

Tomado de Panorama