Cerrando el Cerco

 

Raúl Álzaga

 

 
 
En febrero del 2005 escribí para Areítodigital un artículo, que tuvo amplia divulgación, titulado "El FBI y su complicidad en el encubrimiento del asesinato de Carlos Muñiz Varela". El objetivo de éste era demostrar, sin lugar a dudas, la indiferencia y falta de interés del FBI en esclarecer y cooperar con las autoridades puertorriqueñas en esclarecer el asesinato de Carlos a pesar del volumen de información que el Buró tiene en su poder.

 
En este segundo artículo me propongo ahondar sobre la participación de algunos de los sospechosos de ese crimen que por falta de espacio y documentación no fueron cubiertos en el anterior.

 
En aquella ocasión decía que fue el "Comando Cero" la organización clandestina terrorista que se responsabilizó por el asesinato de Carlos al hacer una llamada a la radioemisora WDCN, de Miami, el 30 de abril de 1979, cuando ya se había  confirmado su muerte, un día después del atentado.

 
En el comunicado leído por la estación se decía que "este sujeto despreciable nombrado Carlos Muñiz, es el primero en caer en esta conjura fidelista-americana, pero no el último, ahora tenemos 74 más que ejecutar".


Otro comunicado entregado a Prensa Unida Internacional (UPI) el 20 de mayo de 1979 decía:

 
"Al pueblo de Puerto Rico en general y los cubanos en particular. En asamblea celebrada el 19 de mayo hemos determinado lo siguiente:

 

1)      Nos oponemos abiertamente al restablecimiento de relaciones con Cuba y su dictadura.

 

2)      Luchar eternamente contra la dictadura castrista.

 

3)      Todo aquel cubano o puertorriqueño, al igual que americano que viaje a Cuba, no importa los fines para los cuales vaya lo consideramos nuestro enemigo. Todo cubano que vaya a Cuba en excursión o solo.

 

4)      Nos veremos en la obligación de juzgarlos al igual que hicimos con Muñiz Varela.

 

5)      Ha sido una advertencia que esperamos llegue a los oídos de las personas interesadas, ya que no queremos seguir enterrando a los que en tiempo atrás fueron nuestros hermanos y compañeros de lucha.

 

Cuba Libre. Venceremos.

 

Comando Cero. Filial en toda la tierra libre."

 

Otras dos personas serían ejecutadas durante los siguientes dos meses. Eulalio Negrín, cubano residente en Nueva Jersey, y miembro del Comité de los 75, en noviembre del 1979 y Félix García Rodríguez, funcionario cubano de la Misión Cubana ante Naciones Unidas, el 11 de septiembre de 1980. Estos dos últimos asesinatos fueron adjudicados a Omega 7, además del fallido atentado contra la vida del embajador de Cuba ante Naciones Unidas, Raúl Roa Kouri.


En documentos desclasificados del FBI, con fecha de 29 de octubre de 1993, se indicaba que el jefe de Omega 7, Eduardo Arocena -actualmente en prisión- confesó a dicha agencia federal que Pedro Crispín Remón fue el "gatillero" de estos dos crímenes para los cuales utilizó una sub-ametralladora MAC-10.


Remón nunca ha sido acusado por el FBI de estos dos asesinatos; delitos que no prescriben y que nadie ha presionado para que se radiquen las acusaciones correspondientes.

Considerando que Remón tenía apenas 30 años de edad cuando ocurrió el asesinato de Carlos Muñiz, dado que la descripción de los asesinos era que éstos eran gente relativamente joven, además de otras versiones que mantienen que éstos vinieron de Estados Unidos, así como por su estilo de asesinar a sangre fría, no descartamos de su posible participación en el asesinato de Carlos.


Remón salió de nuevo a la luz pública cuando fue arrestado en Panamá, en noviembre de 2000, junto a los terroristas de origen cubano Luis Posada Carriles, Guillermo Novo Sampol y Gaspar Jiménez Escobedo, en momentos que planificaban un atentado contra la vida del presidente cubano Fidel Castro y contra cientos de panameños que se disponían a escuchar su discurso.


En agosto de 2004,  después de un largo proceso judicial, estos cuatro terroristas fueron indultados por la saliente presidenta panameña Mireya Moscoso.  Inmediatamente después volaron de madrugada rumbo a Miami, dejando a Posada Carriles en el camino.


La primera aparición de "Comando Cero" ocurre el 12 de abril de 1974 cuando dicha organización clandestina terrorista se atribuyó el asesinato de José Elías de la Torriente, un personaje del exilio cubano que se inventó en 1969 lo que él llamó "El Plan Torriente", para la liberación de Cuba. Este señor terminó recogiendo una cantidad considerable de dinero para luego incautárselo e invertirla en bienes raíces.


En aquel entonces se dijo que su asesinato fue parte de una especie “de limpieza moral” contra los corruptos que “malversaban los fondos de la patria”, aunque también pudo haber sido por no haber compartido el dinerito recogido.


En el libro publicado en 1980 por Saúl Landau y John Dinges "Assassination on Embassy Road" se describe todo el proceso de investigación para el esclarecimiento del asesinato del ex-canciller del gobierno chileno de la Unidad Popular, Orlando Letelier, acaecido el 21 de septiembre de 1976 en pleno Washington D.C. y que también le costara la vida a la norteamericana Roni Moffit.

 

En dicho libro, los autores señalan a los agentes especiales del FBI, Carter Cornick (que trabajó en Puerto Rico) y Larry Wack como los investigadores principales en el esclarecimiento de este crimen.


En el libro Cornick relata que hubo una colaboración muy estrecha entre cubanos exiliados terroristas y la dictadura de Augusto Pinochet en el intento de asesinar a Bernardo Leighton, líder de la Democracia Cristiana chilena en la ciudad de Roma, en 1975.  Según él, ”Comando Cero”, envió un comunicado a los medios de comunicación de Miami donde se atribuía el atentado contra Leighton y su esposa. Por suerte, ambos sólo resultaron heridos. Asimismo, se señala a Virgilio Paz Romero, miembro del Movimiento Nacionalista Cubano de Nueva Jersey, como uno de los participantes en dicho atentado.

 
Eventualmente, Paz cumpliría 12 años de cárcel en la década del 90 por su participación en el asesinato del ex-canciller Orlando Letelier.


También en octubre de 1975, "Comando Cero" se atribuyó el asesinato en Miami del nefasto Rolando Mansferrer, que en aquel tiempo se desempeñaba como periodista y director de un periodiquito de la derecha miamense. Mansferrer, hombre de muchas contradicciones, luchó en la Guerra Civil española, del lado de la República, llegando incluso a resultar herido en combate.  Después del Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, se alió al dictador Fulgencio Batista.  Formó en la provincia de Oriente una organización paramilitar “Los Tigres de Mansferrer” que fue responsable de cientos de asesinatos, torturas y atropellos contra los revolucionarios y la población cubana en general .


De acuerdo al testimonio del agente especial del FBI, Carter Cornick, el Movimiento Nacionalista Cubano utilizaba el nombre de "Comando Cero" para sus operaciones terroristas. Siendo sus líderes más destacados, Guillermo Novo Sampol, Ignacio Novo Sampol, ya fallecido y José Dionisio Suárez Ezquivel.  Este último fue integrante, durante la guerra insurreccional en Cuba, de la Columna 9, Antonio Guiteras, bajo el mando del ex-comandante Hubert Matos, siendo su jefe de escuadra el ex-teniente Raúl Varandela.


De estos tres personajes, Ignacio y Guillermo Novo Sampol se encontraban en cárceles federales para la fecha del asesinato de Carlos Muñiz Varela, el 28 de abril de 1979.


El único que se encontraba prófugo de la justicia federal y en el clandestinaje desde mayo de 1978 era José Dionisio Suárez Ezquivel.


En junio de 1990, el fiscal a cargo del caso del asesinato de Carlos, el fiscal del Departamento de Justicia de Puerto Rico, Federico Quiñones Artau, declaró que existía un parecido muy grande entre el boceto que ellos tenían de uno de los que se encontraban en el carro de los asesinos con la foto circulada por el FBI, y José Dionisio Suárez Ezquivel.


El Comité de Amigos y Familiares de Carlos, ante estas declaraciones, cursó inmediatamente cartas al fiscal federal en Washington, Jay Stevens, al jefe del FBI en San Juan, Paul Philip y al juez federal en Washington que tenía el caso de Dioniso Suárez, Aubrey E. Robinson, para que investigaran esta información, dado que desde abril de 1990 el fugitivo Dionisio Suárez se encontraba bajo arresto en la ciudad de San Petersburgo, Florida, tras doce años de estar en el clandestinaje.


Nunca hubo una respuesta por parte de las autoridades federales a nuestro pedido ni a la del Departamento de Justicia de Puerto Rico.


Durante toda la década del 80, José Dionisio Suárez estuvo viviendo clandestinamente en Puerto Rico. Se sabe que el ex-capitán Vicente Rodríguez Camejo, ex-oficial de la columna de Hubert Matos, le facilitó una casa de su propiedad, durante su estadía en Puerto Rico. Las autoridades nunca lo han entrevistado, ni acusado, por dar protección a un prófugo federal.


Es más, existe un certificado de matrimonio de José Dionisio Suárez, bajo sus propios nombres y apellidos, con Elizabeth Góngora Ojeda en San Juan de Puerto Rico, el 30 de junio de 1982.


En una entrevista que me hizo, Tomas Stella, que para aquel entonces, junio de 1990, se desempeñaba como periodista del diario puertorriqueño, El Mundo, le decía que "para mi es sumamente sorprendente que un individuo que está entre los 10 más buscados en la nación norteamericana por el FBI, y cuya foto aparece en todos las oficinas de correos federales, se haya atrevido a casarse públicamente. Tal acción parecería indicar que el individuo estaba loco o que se consideraba protegido por personas poderosas de alguna agencia federal".


Cuando finalmente es arrestado en San Petersburgo, no hubo despliegue de helicópteros, ni de fuerzas especiales, que normalmente se utilizan en arrestos de prófugos peligrosos, sólo bastó una llamada telefónica para informarle a Suárez que ellos, el FBI, estaban procediendo a su arresto. Cualquier parecido con el arresto del terrorista Luis Posada Carriles es mera coincidencia.


El hecho es que un boceto de los sospechosos se parece a él, y que vivió y se casó en Puerto Rico, estando clandestino. Si en realidad estaba en 1979 en Puerto Rico y participó en el asesinato de Carlos, forma parte de las exigencias que habrá que continuar haciendo a las autoridades federales.


En la actualidad, Dionisio Suárez, al igual que Virgilio Paz Romero, se encuentran libres después de haber cumplido una condena de doce años de cárcel por su responsabilidad en el asesinato de Orlando Letelier.


Hasta hoy la justicia chilena no ha querido solicitar la extradición de estos dos personajes a Chile para ser juzgado por estos asesinatos. No sabemos si la nueva presidenta, Michelle Bachelet, le interese este asunto.


En mi artículo “El FBI y su complicidad en el encubrimiento del asesinato de Carlos Muñiz Varela”, señalé a Reynol Rodríguez como uno de los sospechosos en el asesinato de Muñiz. Para sustentarlo indiqué su parecido con el encapuchado "Comandante Z" que en una entrevista para el semanario "La Crónica" declaró, en noviembre de 1978, cinco meses antes del asesinato de Carlos: "Dinamita, único idioma con el que vamos a dialogar".

 

También señalé en ese artículo que una fuente muy allegada a Reynol Rodríguez,  lo señala como uno de los participantes del asesinato de Carlos. Mencioné asimismo los informes desclasificados del FBI, donde lo ubican como el jefe del C.O.R.U. (Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas) organización terrorista de la derecha cubana exilada, en Puerto Rico, junto a sus subalternos, Secundino Carrera y Osvaldo Bencomo.


Por último   Tambíen, señalé en ese artículo que era muy extraña su conferencia de prensa en julio de 1979, a tr    1979, tres meses, después del asesinato de Carlos, junto al conocido terrorista Antonio Veciana  para denunciar un atentado contra su vi en contra de su vida en represalia por el asesinato de Carlos Muñiz.

 

A mi poder han llegado nuevos documentos que confirman más aún nuestras sospechas sobre Reynol Rodríguez.


En un intento de la defensa de Pedro Remón, Andrés García y Alberto Pérez por invalidar las acusaciones del FBI en relación a sus vínculos con Omega 7, su defensa trató de elaborar la teoría de la persecución castrista contra sus acusados. Para esos efectos tomaron declaraciones juradas de algunas personas, entre ellas Reynol Rodríguez.

 

A continuación las declaraciones bajo juramento de Reynol Rodríguez y las declaraciones juradas del gobierno a través de su fiscal, Michael L.Tabak.


El 13 de octubre de 1983 el abogado Jeffrey Weisenfeld de la firma Golberger, Feldman, Dubin & Weisenfeld, le toma una declaración jurada al también abogado Jerry Feldman. Weisenfeld relata lo siguiente: "El señor Feldman me informa que el 8 de octubre de 1983, él habló con Reynol Rodríguez y éste le dijo lo siguiente:

 

Alrededor de julio 6 del 1979, el agente Mata del FBI de Miami, le dijo a Rodríguez que él tenía información que agentes castristas harían un atentado contra su vida.


En efecto, ese mismo día, a las 9:15 p.m., un atentado fue hecho contra Rodríguez en la 61 avenida del N.W. y la Calle 2. El Sr. Rodríguez estaba solo en su 'pick-up truck' cuando paró en una señal de Pare, y vio un carro con las luces apagadas dirigiéndose a él. Una ráfaga de ametralladora fue disparada contra su carro y ocho impactos de bala dieron en su 'pick-up-truck'.  Un reporte a la Policía fue hecho y Rodríguez recibió protección por una semana.


Después del alegado atentado a Rodríguez, él recibió un sinnúmero de amenazas por teléfono, donde le indicaban que sería asesinado por su trabajo anti-castrista.

El oficial policial que hizo el reporte del incidente era P.O. Lewis, el 6 de julio 1979, con el caso #1833716 del Departamento de Policía de Miami, ubicada en 400 N.W. en la Segunda Avenida".


Este es el Reynol Rodríguez que viajó a Panamá para ayudar y solidarizarse con los terroristas detenidos entonces en ese país, Posada Carriles, Remón, Novo y Gaspar Jiménez.  También Reynol estaba en Miami, en el aeropuerto de Opalocka, en agosto del 2004, recibiendo a los recién indultados terroristas, que llegaban de Panamá, muy en especial a su amigo Pedro Remón.

 

En respuesta a esa declaración jurada sometida por la defensa ante el Tribunal Federal, el fiscal Michael L.Tabak, (adscrito para aquel entonces a la oficina del Fiscal del Distrito Sur de Nueva York, -Rudolph Giuliani - que sería después alcalde de Nueva York-) rechazó las alegaciones de la defensa de Remón, Andrés García y Albert Pérez.


La declaración jurada del 20 de octubre de 1983 del  fiscal Michael Tabak en respuesta a la declaracion jurada del abogado Jerry  Feldman (abogado de Remón, García y Pérez) en torno en lo que se refiere a Reynol Rodríguez, dice así:


"He sido informado por el agente especial Fernando E. Mata que él si se reunió el 6 de julio de 1979 con Reynol Rodríguez. Sin embargo, yo fui informado que la razón por la cual estuvo con él era que el FBI había recibido información que Reynol estaba envuelto en una conspiración para matar a dos individuos en particular, y el agente especial Mata advirtió a Rodríguez que el FBI era consciente de la conspiración y que él debería parar esa conspiración, "that it should be called off"."

 

“Si Reynol Rodríguez era permitido testificar en este caso (de Remón, García y Pérez), el gobierno iba a explorar durante el contra interrogatorio si fue él mismo quien disparó contra su vehiculo el 6 de julio de 1979, horas después que el agente Mata se retirara".


Por supuesto que ante esta amenaza de la fiscalía, los abogados de la defensa desistieron de usar el testimonio de Reynol Rodríguez.


Sólo para recordar a los lectores, en mi artículo “El FBI y su complicidad en el encubrimiento del asesinato de Carlos Muñiz Varela” menciono la conspiración para asesinarme. Indiqué que de acuerdo al expediente desclasificado de la oficina del FBI en Nueva York, # 2-745, dice lo siguiente: “El 8 de junio de 1979, un miembro del C.O.R.U. (nombre tachado) en San Juan fue observado por un agente especial del FBI, abordando el vuelo Eastern Airlines 903 de San Juan con destino a Miami aproximadamente la 1:15 P.M. (nombre tachado), y alegó que se reunió con (nombre tachado) para planificar asesinar 'concerning plot' a Raúl Alzaga”.  Esto ocurrió ue 29 días antes que el agente especial Fernando Mata advirtiera a Reynol "that it should be call off".

 

Habrá que seguir presionando a las autoridades federales para arrebatarles la verdad de estos hechos. En eso estamos empeñados cientos de hombres y mujeres en Puerto Rico.


Mientras tanto, seguiremos cerrando el cerco, y sólo la muerte les permitirá escapar a la justicia
.

 

 

Raúl Álzaga Manresa,  fue fundador de la revista Areíto y también fundador y dirigente de la Brigada Antonio Maceo.