Cuba, Color de la Piel: Nación, Identidad y Cultura. Racismo que sobrevive.

¿Un desafío contemporáneo?  (IV y final )

 

 Esteban Morales Domínguez

 

 

 

 

La Cuba actual, no es ya una sociedad racista, como si lo fue hasta concluida la etapa republicana. Sin embargo, aún los estereotipos negativos acerca del no-blanco (negro sobre todo), prejuicios raciales, racismo y discriminación, aunque no predominantes, sobreviven y son alimentados dentro del ambiente social cubano.(44) Por lo que resulta imposible decir, que ya el racismo no esta presente dentro de nuestra cultura nacional.

Todo ello, a pesar de la extraordinaria obra humanista de la revolución, en los más explícitos órdenes, y de que el proceso de transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales, vivido durante más de 46 años, hayan logrado sembrar las bases fundamentales de una ética antidiscriminatoria dentro de la sociedad cubana actual. Por lo que hoy, podemos afirmar, que la lucha contra toda forma de discriminación, constituye un pilar inamovible, tanto de la política interna como de la política exterior de la Revolución Cubana.(45) La inmensa y profunda obra social y cultural que se despliega en el país y el internacionalismo practicado por Cuba, resultan ser dos de los más vivos ejemplos de ello. Deviniendo en verdaderos paradigmas de la obra revolucionaria contra toda forma de discriminación.

El racismo que aún sobrevive en Cuba, no es practicado desde los niveles institucionales del Estado ni del Gobierno. Todo lo contrario, como nunca antes había tenido lugar en la historia cubana, estas estructuras de la sociedad se esfuerzan para desplegar una política en busca de la equidad y de la igualdad social, que ha topado no pocas veces con los mismos bordes del igualitarismo.(46)

Los negros y mestizos en la Cuba de hoy, todos los cubanos en general, pueden contar con un gobierno, un Estado y un liderazgo político, que asumen como propias las necesidades de la sociedad cubana actual, sobre todo de los más pobres y antes discriminados. Esforzándose el país, continuamente, porque la asistencia social, la protección al ciudadano, y todos los beneficios imaginables, lleguen al necesitado, hasta él ultimo rincón de la nación.

Pero el racismo y la discriminación, apoyándose en los estereotipos negativos sobre los negros, y las formas de supervivencia de estos prejuicios, dentro de algunas instituciones, espacios de la conciencia individual, la sociedad cubana y la familia, aún sobreviven. Ayudados, a partir de los años noventa, por las profundas consecuencias de una crisis económica, con atisbos de crisis social, que apenas comienza a ser superada. Propinándoles así una “paliza descomunal” a todos los que idealistamente consideraron que el problema del racismo en Cuba ya estaba resuelto, tal y como fuera idealistamente proclamado a partir de 1962.(47)

Tal vez sea Cuba uno de los pocos países del mundo donde negros, blancos y mestizos, comparten más espacios comunes en el orden geográfico, espacial, social, cultural y político; donde la mezcla es la regla, acelerado ello por una revolución radical y extraordinariamente humanista, que declaró la guerra a la discriminación y a la exclusión de todo tipo, a la pobreza y a la desigualdad.

No es difícil aceptar tampoco, que tal vez sea Cuba el país donde más se ha hecho y continúa haciendo contra la discriminación, por la igualdad, la equidad y la justicia social.(48) Por lo que no es posible ( sería un absurdo) desaprovechar la oportunidad de que por primera vez en la historia de Cuba, negros y mestizos tiene la real oportunidad de dejar finalmente de ser discriminados, compartiendo con los llamados blancos, en igualdad de condiciones, los destinos de la nación, ocupando el lugar que les corresponde dentro de una sociedad multirracial ( Multicolor).

Sin embargo, algunos problemas, no solucionados aún, entre ellos, el del abordaje a fondo del tema racial, contribuyen a que el racismo y la discriminación que él trae aparejada, en medio de la compleja situación actual, sobre todo económica, amenace con reinstalarse en la macro conciencia de la sociedad cubana. Afectando también la consolidación y el desarrollo de la cultura, la identidad nacional y el proyecto social. Tales problemas son a nuestro juicio, entre los más importantes, los siguientes:

La historia cubana escrita, refleja todavía de manera bastante insuficiente el papel desempeñado por negros y mestizos y por la mujer negra en particular, en el proceso de construcción de la nación y su cultura. Lo cual afecta a la identidad cultural y nacional, vistas como un todo. Las manifestaciones de racismo, que se expresan como fenómenos de exclusión del negro y del mestizo, sobre todo de los primeros, en algunos espacios sociales y económicos, fenómeno que debe ser combatido aún de manera más abierta, multilateral y sistemática.(49) La insuficiencia cultural e ignorancia presentes en no pocas personas, que soslayan el tema racial, niegan su existencia, asumen ante él mismo las más disímiles actitudes, o simplemente consideran que se trata de algo sobre lo cual no vale la pena hablar.(50)

La nueva economía, emergida en Cuba durante el denominado “Periodo Especial”, como resultado del conjunto de medidas dirigidas a superar la crisis económica, apoyándose en el surgimiento de la propiedad mixta de las corporaciones, el turismo y el acercamiento a la llamada economía de mercado, es aún muy excluyente, en cuanto a la presencia de negros y mestizos en posiciones protagónicas dentro de ella. Especialmente en las actividades cercanas al turista y en las posiciones de dirección.

Los principios trazados por la Dirección del País, para lograr la existencia de un equilibrio racial en la política de cuadros, establecidos desde 1985, aún no se cumplen. La limitada presencia de cuadros de dirección, negros sobre todo, y mestizos, en las estructuras de dirección del Estado y de las empresas, en particular dentro de las corporaciones y el turismo, es preocupante. Lo cual contradice los altos niveles educacionales alcanzados por esos grupos raciales.(51)

La educación cubana, por su parte, aún no ha asumido la problemática del color de la piel, como parte de la formación científica, cultural e histórico- política, de un estudiantado, que todavía debe enfrentar dentro de la realidad social actual, la existencia de los estereotipos negativos sobre los negros y los “no blancos” en general; los prejuicios raciales, la discriminación y el racismo. Por lo que respecto al tema de la racialidad, existe aún en Cuba una profunda dicotomía entre escuela y realidad social, que afecta el desarrollo cultural y político de la juventud principalmente.(52) Negros, blancos y mestizos, no se sientan en las aulas a recibir contenidos que los asuma a todos de manera igualitaria, coherente y equilibrada, como miembros de una sociedad uniétnica y multicolor.(53)

El color de la piel, no aparece abiertamente asumido como una variable de consideración directa dentro de la política social. Esta ultima, actualmente, aunque ataca de manera más específica y directa la pobreza, la injusticia social, la inequidad y practica “discretamente” la llamada Acción Afirmativa, todavía no llega a la esencia de las diferencias, que engendradas a partir de los distintos puntos de partida históricos, subsisten entre los grupos raciales que integran la población cubana actual: blancos, negros y mestizos.(54)

Las ciencias sociales y humanísticas, en particular, dentro de la educación superior, aún no asumen de manera suficiente el tema racial como algo de vital estudio e investigación, para la más profunda comprensión de la sociedad cubana actual y el insoslayable abordaje de su perfeccionamiento. Por lo cual, la docencia e investigación que aún se desarrollan en nuestras Escuelas y facultades universitarias, son insuficientes desde la perspectiva planteada.

El discurso público, por medio del cual se ataca la discriminación, aún no es suficientemente divulgado, presentando también ciertas aristas que deben ser ampliadas. Aunque, a pesar de ello, sus formulaciones, ya encierran de por sí un basamento ético importante para debatir sobre la cuestión racial.(55)

Una parte considerable de nuestra intelectualidad, ni siquiera menciona el tema racial, no tomándolo en cuenta como un problema a resolver. Por lo que es posible afirmar que existen diferencias importantes, incluso entre nuestros intelectuales, en cuanto a cual es el momento específico del proceso de consolidación de la nación cubana y su cultura en que nos encontramos.(56)

Nuestras estadísticas económicas y sociales, prácticamente ignoran hasta hoy el “color de la piel”, con el consecuente posible cuestionamiento científico a la validez de sus conclusiones, al excluir del análisis una variable fundamental para la caracterización de la población cubana, así como la pérdida de oportunidades que ello significa, al no reflejar la verdadera obra social de la Revolución.(57)

Algunas consideraciones finales

Como resultante de todo lo expresado, lo que más caracteriza en la Cuba de hoy el tratamiento del tema racial, socialmente hablando, es una “gran ignorancia” sobre el mismo, tanto en el sentido de su soslayamiento, como en el de su desconocimiento; así como un discreto silencio, que lo relega al espacio de algunos grupos, personas e instituciones preocupadas por el tema.

Ello se expresa claramente, en la realidad de los aún insuficientes abordajes del tema racial en las estadísticas económicas y sociales, la producción científica, la televisión, los medios masivos en general y la literatura. Más grave aun, es que en perjuicio del desarrollo de las ciencias sociales cubanas, prácticamente se le ha cedido el tratamiento científico de la contemporaneidad del tema racial a un conjunto de autores, que no comparten con nosotros las vivencias de la cotidianidad dentro de la realidad social cubana contemporánea. Prácticamente todas las investigaciones más importantes ( publicadas) sobre el tema racial, que reflejan la actualidad, de los últimos cuarenta años, no han sido producidas por personas que vivan en Cuba.(58) Por lo que, estamos cediendo la primacía en el tratamiento de un tema vital de nuestra realidad social actual, con la consiguiente inconveniencia que esto encierra.(59)

Experimentamos a cada paso la sensación, de que muchos, teniendo conciencia del problema, parecen querer solucionarlo, pero sin mencionarlo, ni mucho menos debatirlo. Asunto este último en el que apenas se ha comenzado a avanzar en los años más recientes, aunque todavía de manera muy modesta y enclaustrada.(60) Por lo que todo lo referido a un debate sobre el tema racial en la Cuba actual, sobrevive aún casi como en un submundo de algunas personas e instituciones interesadas. Facilitándole así la operatividad a uno de los mecanismos sociales más peligrosos para la autoreproducción del racismo y la discriminación dentro de la sociedad: la ignorancia. Y más que ello, colaborando para viabilizar su reingreso a la macroconciencia de la sociedad cubana actual.

La práctica ausencia de un debate abierto, o al menos discreto, pero amplio, sobre el tema racial en Cuba, encierra entonces un peligro mayor para la unidad alcanzada por la nación cubana, de lo que muchos podrían imaginar. No es soslayando el tema, ni obstaculizando su debate, la forma adecuada de enfrentarlo, todo lo contrario.(61) Tal parece, que respecto al tema racial en la Cuba de hoy, no hemos superado aún el dilema, ya planteado en medio de las guerras de independencia identidad y cultura.(62)

Finalmente, llamamos la atención, de que no es posible olvidar, que Cuba es vista como un ejemplo a seguir, para muchos pueblos africanos, los 150 millones de afrodescendientes, los pueblos indígenas y muchos afronorteamericanos, en general personas blancas y no blancas, que ven en la Isla, no solo un paradigma de emancipación política, sino también social y cultural.

 

Esteban Morales Domínguez es cubano y Doctor en Ciencias Económicas.  Es Investigador Titular del Centro de Estudios sobre Estados Unidos (CESEU) de la Universidad de La Habana.

 

Notas

44). Véase el trabajo “ Raza y Desigualdad en la Cuba Actual” , de Rodrigo Espina y Pablo Rodríguez, Revista Temas No. 45- enero- marzo del 2006. pp. 44-54. Donde podemos observar, que no se trata de simples lastres heredados, sino de insuficiencias que aún la sociedad cubana es capaz de reproducir.
45). Utilizamos aquí negro , en el sentido en que comunemente la población lo utiliza. ( Nota del Autor ).
46). Aunque ello no nos libra del peligo de que la institucionalidad también sea tocada. Ver del Autor: Revista Catauro No. 6.Donde presentamos una explicación más completa de este controvertido asunto.
47). Para ampliar: ver del autor: Cuba: los retos del color. Libro publicado por el CESBH, Universidad de La Habana, 2005.También Revista Catauro No. 6. Lugares donde explicamos la dialéctica de como, aun y cuando el racismo no es parcticado desde los niveles del Estado y del Gobierno, dado que los cuadros en Cuba no viven como una “guardia pretoriana”, existe el peligro de que a través de la dinámica de las relaciones entre el poder formal y las extructuras informales de poder, el racismo pueda ser inoculado a las instituciones de la sociedad civil.
48). Todas las medidas sociales adoptadas en los últimos años, en el campo de la salud, la educación, la seguridad social y alimentaria, el empleo y en el campo de los beneficios sociales de todo tipo, como viviendas, equipamiento familiar, etc. son el claro indicativo de un proceso de profundización de lo que pudieramos llamar políticas de beneficio social para toda la población cubana.
49). Ver: Espina y Rodríguez, Revista Temas Ob.Y Esteban Morales, Catauro No.6
50). Para ampliar sobre este asunto, ver: Esteban Morales, Cuba: algunos desafíos del color.Revista Academia, UH, próxima a salir .publicada
51). Es notable, la atención prestada a este asunto dentro de las estructuras del Partido Comunista de Cuba a todos los niveles de dirección.
52). Lamentablemente, se conoce de iniciativas por parte de algunos maestros, que pretendiendo salvar la situación y llenar el vacío, adoptan actitudes ante el asunto, que tienden a crear más problemas de los que resuelven.
53). Por lo cual, no excluimos a ningun grupo racial, pero negros y mestizos , no estan suficientemente represetados en nuestro planes de estudios y programas. ( Nota del Autor).
54). Asumimos como válida esa clascificación, que consideramos es la que mejor tipifica a nuestra población. ( Nota del Autor ).
55). ¿Cuál es la razón o razones, de que las múltiples ocasiones en que Jefe de la Revolución se ha referido extensamente al tema racial, sus palabras no sean ampliamente divulgadas?
56). Todo ello a pesar, de que algunas manifestaciones culturales como el Rap, presentan discursos muy críticos al respecto.Emergiendo como un discurso alternativo de denuncia.La televisión por su parte, ha comenzado a hacer algunos esfuerzos muy discretos en la misma dirección. ( Nota del Autor ).
57). Un ejemplo de esa ausencia es posible verlo en varios informes rendidos por Cuba en los años más recientes: Investigación Sobre Desarrollo Humano y Equidad en Cuba 1999, CIEM-PNUD, La Habana, 2000; Perfil Estadístico de la Mujer Cubana en el Umbral del Siglo XXI, ONE, La Habana, 1999; Cuba: 10 años después de la Conferencia sobre la Población y el Desarrollo, CEPDE- ONE,-UNFPA, La Habana, 2005.Cuba: Objetivos de desarrollo del milenio, Segundo Informe, INIE, La Habana, julio del 2005. En ellos se constata el gran avance logrado por Cuba en todos los órdenes, pero al no considerar el color de la piel, se pierde la oportunidad de presentar la obra de la Revolución en aquellos sectores y grupos poblacionales, donde la pobreza es mayor. Ademas de que es posible cuestionarse su validez científica, a partir de que no consideran un atributo fundamental de la población cubana, como lo es el “color de la piel”.
58). Me refiero a los libros de Aline Helg, Carlos Moore y Alejandro de la Fuente. La famiglia negra o mestiza, apenas aparece en nuestra televisión.
59). Lamentablemengte, ya nos ocuurrió con los Derechos Humanos. Nos demoramos en articular un discurso propio al respecto, y aún los sufrimos.Solo recientemente, las Revistas Tema, Catauro y La Gaceta, han dedicado trabajos sobre la actualidad del tema.
60). Existe el “Grupo Color Cubano” de la UNEAC, donde se debate el tema sistematicamente, pero dentro de un contexto aun muy limitado y casi no divulgado. Tratándose de actividades a las que nuestra prensa nacional apenas le da cobertura.( Nota del Autor ).
61). Lamentablemente, el tema aparece en el denominado “Informe de la Transición”, y esta siendo manipulado para crearle problemas a la Revolución Cubana.
62). No hay dudas de que reivindicadora y dignificadora de la Revolución Cubana ha sido extraordinaria, pero de lo que se trata es de terminar de extirpar del cuerpo social de la nación cubana los estereotipos negativos, los prejuicios y el racismo que aún sobreviven.Mientras ello no ocurra, sempre estaremos ante el serio peligro de retroceder. ( Nota del Autor ).