La viga en el ojo de Miami

 

Salvador Capote

 

 

                                                                  “O ¿cómo dirás a tu hermano: ‘Deja que saque

                                                                  la brizna de tu ojo’, y en tanto la viga está en tu

                                                                  propio ojo? Farsante, saca primero la viga de

                                                                  tu propio ojo, y entonces verás claro para sacar

                                                                  la brizna del ojo de tu hermano.”

                                                                  Jesucristo, Sermón de la Montaña

                                                                  (Mateo, 7, 4-5)

 

  

 

Los manipuladores de la información en la prensa escrita, la radio y la televisión de Miami, no cesan en su empeño de denigrar a la mujer cubana, intentando crear la falsa imagen de una Cuba desesperada donde las mujeres no tendrían otra alternativa para sobrevivir y alimentar a sus hijos que dedicarse a la prostitución. Algunos han ido más lejos en su infamia y han acusado a las autoridades cubanas de promover la prostitución infantil.  

 

Sin embargo, la tozuda realidad los contradice continuamente. Cierto es que la prostitución existe en la Isla al igual que, lamentablemente, en todas partes del mundo, pero es allí un fenómeno  marginal que se limita a los bordes de contacto entre la población y los enclaves turísticos. Además, las pocas mujeres que deciden dedicarse en Cuba al antiguo oficio no se consideran  delincuentes,  criminales, como es común en otros países, sino  seres humanos que necesitan –y reciben- comprensión y ayuda para rehacer sus vidas. La ley contempla penas muy severas, sin embargo, contra aquellos que pretendan beneficiarse de algún modo con esta actividad. Pero no son éstas las únicas diferencias.

 

En otros países, la prostitución va de la mano con la violencia, el crimen, el proxenetismo, el juego ilícito y la drogadicción. La miseria es el principal motor impulsor y la mujer es víctima con frecuencia de un andamiaje mafioso del cual le es prácticamente imposible escapar. Nada de esto existe en Cuba.  

 

Desde hace ya muchos años, la Revolución dio a la mujer cubana independencia económica, educación, cultura y, con todo ello, una sólida autoestima y una clara conciencia de sus derechos y del papel que debe desempeñar en la sociedad.

 

El 62%  de la fuerza técnica y profesional es femenina y las mujeres ocupan cargos en todos los niveles de la estructura política y administrativa de la nación. Cuba es uno de los pocos países que posee, desde 1975, un avanzado Código de la Familia  El abuso doméstico no es un problema social en nuestro país pues ninguna mujer, debido precisamente a sus grados de libertad económica y a su nivel intelectual, permitiría jamás que abusen de ella o de sus hijos.

 

No existe en Cuba ningún niño abandonado, ningún niño sin familia; ningún niño sin escuela, sin maestro, sin libros, sin zapatos y uniforme para asistir a clases; sin instituciones educacionales especializadas cuando padece de algún impedimento físico; ningún niño sin médico de la familia, sin hospital pediátrico, sin esquema de vacunación… Comenzando por la polio y el tétanus del recién nacido, alrededor de una docena de enfermedades endémicas de la infancia han sido erradicadas en Cuba; la baja mortalidad infantil se compara favorablemente con la de los países más desarrollados; de acuerdo a expertos del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Cuba es el único país de América Latina donde no existe desnutrición infantil.

 

Los niños cubanos viven, además, en el país con mayor número de instructores de arte e instructores de deportes, por número de habitantes, en el mundo, con una red de círculos infantiles que posee capacidad para más de 150,000 niños y donde todos los servicios de salud y educación son universales y gratuitos.

 

Digan lo que digan los que se dedican a denigrar a la mujer y a la niñez cubanas, no existe ningún niño ni mujer en Cuba que no disfrute de la protección no sólo de la administración del Estado sino de toda la sociedad en su conjunto. Pero estos farsantes de Miami, pseudoperiodistas de a tanto por infundio, que olvidando a Martí empañan sus vidas “diciendo mal de mujer”, son incapaces de apreciar lo que representa una Revolución cuando, como la cubana, es verdadera. Al fin y al cabo, los cerdos son cerdos no sólo por regodearse en la inmundicia sino por su imposibilidad anatómica para levantar la cabeza y contemplar el firmamento.

 

Lo más indignante tal vez, es que los ataques de estos farsantes se producen desde Miami, una ciudad que es probablemente la más corrupta (no sólo en la esfera política y administrativa) de todo el territorio de los Estados Unidos. En Biscayne Boulevard o en la Calle 8 hay muchas más prostitutas, en Miami Beach hay mucha más pornografía, en South Miami hay muchos más pervertidos sexuales, y en cualquier pequeño pedazo del Condado Dade hay muchos más pedófilos, exhibicionistas, agresores y depredadores sexuales, y demás representantes del espectro completo de la psicopatía sexual que los que nunca habrá en todo el archipiélago cubano.

 

En Miami existen categorías de aberrados sexuales, como los llamados “swinglers”, que se reunen para intercambiar sus mujeres, que los cubanos (de Cuba) ni siquiera son capaces de imaginar. Y éstos y otros psicópatas sexuales tienen la facilidad de anunciarse en los medios por un módico precio. La columna “Sólo para adultos” del Nuevo Herald, por ejemplo, ayuda a los pervertidos a encontrar sus parejas de perversión.

 

Sin solución de continuidad, redes de prostitución, como la llamada El Circuito (“The Circuit”) surgen y desaparecen sólo para dar paso a otras a veces mayores y más poderosas. El Circuito desarrollaba sus actividades ilícitas en muchas ciudades de Estados Unidos, principalmente en Chicago, New York, Los Angeles y, por supuesto, en Miami, y dio lugar a sonados escándalos que llegaron hasta el Tribunal Supremo de Justicia (Giorango v. U.S.A., 2005). En cada ciudad operaba una “madam”, la cual dirigía un grupo numeroso de prostitutas (el de Miami con más de 500) que circulaba de una ciudad a otra (de ahí el nombre de Circuito) con el fin de mantener una renovación constante de las mujeres disponibles.

 

En sólo una semana, en el Sur de la Florida, ocurren más hechos con ribetes de escándalo sexual que en varias décadas en Cuba. En estos días, por ejemplo, se comenta en Miami la ocupación por la policía de dos clínicas de terapia, “Total Release Center” y  “Spiritual Herlung”, situadas ambas en la Calle Flagler, que servían de fachada a redes de prostitución.

En la ciudad de Fort Lauderdale, el alcalde Jim Naugle, desató la furia de los homosexuales al señalar que su práctica del sexo en los baños, parques y otros lugares públicos era muy común.

 

Gran consternación provocó el anuncio de que más de 29,000 delincuentes sexuales se habían registrado como miembros de la red social del sitio de Internet  MySpace.com, más de cuatro veces el número citado hace dos meses, y con el principal objetivo de seducir a los niños. ¿Cuántos de estos delincuentes sexuales residen en el Sur de la Florida?

 

Se anunció también por los medios de prensa que muchas de las ciudades de los condados Miami Dade y Broward han adoptado, o están considerando adoptar, leyes que prohiben a los delincuentes sexuales vivir a una distancia menor de 2,500 pies de una escuela, parque o parada de autobuses donde los niños se congregan; algunos advierten, sin embargo, que el resultado será que estos criminales, de los cuales hay más de 30,000 sólo en la Florida, pasarán a la clandestinidad donde no podrán ser monitoreados.

 

Por útimo, se anunció la muerte en prisión del depredador sexual y asesino en serie Robert Carr, quien violó a decenas de niños y asesinó a cuatro de ellos después de secuestrarlos en North Miami; Carr había sido condenado a cadena perpetua.

 

¿Conoce usted que, según estimados del Departamento de Justicia, más de 100,000 niños en Estados Unidos están involucrados en alguna modalidad de prostitución?

 

¿Sabe usted que, de acuerdo al FBI, Miami es uno de los lugares más calientes (“one of the hottest spots”) de la nación en todo lo relacionado con la prostitución infantil?

 

Con este paisaje de fondo, la utilización de la mujer, en la forma más vulgar y degradante, como objeto sexual, en  espectáculos y anuncios comerciales de la televisión en español, suele pasar inadvertida.

 

Si los farsantes del patio quieren hablar de prostitución, debieran hablar en primer término de la que tiene lugar aquí, en Miami, y no sólo en los suburbios sino en los barrios más elegantes (prostitución con clientela de cuello blanco) como Coral Gables, y de sus hermanas inseparables: la droga, la violencia y las enfermedades venéreas.

 

Se calcula en alrededor de 350 el número de casas en el condado Miami-Dade dedicadas al cultivo de mariguana mediante métodos hidropónicos modernos.

 

Hace unos pocos años, con base en el programa denominado “Prostitution Mapping”, se delinearon cuatro zonas en Miami para lidiar mejor con esta lacra social. Entre febrero y julio de 2002, de 78 prostitutas involucradas en el programa, el 80% resultó HIV-positivo (SIDA), el 90% portaba el virus de la hepatitis y todas (¡TODAS!) presentaban serios problemas de drogadicción.

 

¡Ah! Y que no olviden mencionar en sus comentarios a los curas pederastas, a sus obispos encubridores, a los niños Peter-Pan sodomizados y a la fuente del dinero que se utiliza para el pago de las multimillonarias compensaciones.

 

¡Hay que sacar la enorme viga enterrada en el ojo de Miami para que todos puedan ver con claridad a los farsantes! //