La Florida bajo agua

 

Mark Weisenmiller

 

 

La elevación del nivel del mar pronosticada por investigadores del gobierno estadounidense reavivó los temores de científicos y urbanistas sobre el futuro de la costa del sudoriental estado de Florida.

Un informe titulado "La probabilidad de la elevación del nivel del mar", elaborado por dos científicos de la Agencia para la Protección Ambiental (EPA), prevé que en las costas del sudoeste de Florida el mar podría elevarse entre 7,1 y 26,9 centímetros para 2025.

Las consecuencias de ese fenómeno van desde el incremento de las tormentas huracanadas hasta el ingreso de agua salada en los depósitos de agua potable para el consumo, y, a largo plazo, la desaparición de pantanos y áreas costeras existentes.

El informe es de 1995, pero los datos utilizados para crear los modelos siguen siendo válidos, dijo a IPS Daniel L. Trescott, urbanista principal del Consejo Regional de Urbanismo para el Sudoeste de Florida.

El estudio objeto de debate a principios de mes cuando la alianza Funcionarios por Responsabilidad Ambiental (PEER), que reúne a empleados estatales y federales, publicó por primera vez sus resultados.

"Queremos que la gente empiece a hablar de cómo el gobierno de Florida va a atender el asunto", indicó Trescott, cuya principal preocupación es cómo disminuir las posibles consecuencias.

"No hay duda de que unos pocos funcionarios, como el gobernador y algunos secretarios de agencias estatales, tienen la posibilidad de manejar el crecimiento demográfico en Florida. Pero la gente aún quiere construir sus casas cerca del agua", señaló.

El auge de la construcción de particulares y empresas a lo largo de la pintoresca costa de Florida tuvo otras consecuencias negativas para el ambiente del estado, señaló el experto.

Trescott dijo no creer que el gobierno federal o estatal estén incorporando los datos de la elevación del nivel del mar a su planificación de largo plazo.

En junio, Trescott presentó en un simposio científico local un informe sobre la base de investigaciones de la EPA y a datos recolectados en el siglo XX por los indicadores de marea de Cayo Hueso (una de las islas de los Cayos de Florida) y de otros sitios.

El documento de Trescott señala que si el modelo de la EPA es preciso, a fines de este siglo el nivel del mar subirá 0,62 metros por encima del actual y a fines del siglo XXII, 0,91 metros,.

"Las mareas son cada vez más altas", alertó Jerry Phillips, director de la división de Florida de PEER. "Si no hacemos algo pronto, algunas zonas de Florida van a terminar como la Atlántida." Phillips se refería al mítico "conteniente perdido" sumergido debajo del océano Atlántico.

Pero no todos los científicos están de acuerdo con los pronósticos de Trescott.

"Esas cifras son, de alguna forma, especulaciones teniendo en cuenta el actual nivel del mar", señaló Bob Weisberg, profesor de física oceanográfica de la Universidad de Florida del Sur.

"Pero si el ritmo de procesos como el calentamiento global y el deshielo de los casquetes glaciares comienza a acelerarse, esos números serían factibles. Sin embargo, esas cifras no existen en la actual base de datos" sobre nivel del mar, añadió.

Estimaciones del Centro de Ecología Costera del Laboratorio Marino Mote sostienen que el nivel del mar en Florida se eleva dos milímetros por año, pero algunos científicos y ambientalistas pronostican que el ritmo se acelerará debido al recalentamiento de la tierra.

Administradores del Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos y el Departamento de Protección Ambiental de Florida fueron invitados al Simposio donde también se presentaron los resultados de Mote.

El portavoz del Departamento de Protección Ambiental de Florida, Anthony De Luise, dijo a IPS: "Nuestro personal revisa el informe de la EPA, pero no estoy seguro de cuándo tendremos las conclusiones. Somos conscientes del auge de la construcción y de las consecuencias del desarrollo".

El problema de la elevación del nivel del mar es muy complejo e involucra a varias disciplinas, incluyendo química, geología y física, explicó Weisberg. "La gente debe que entender que las ciencias físicas cambian continuamente y que el nivel del mar bajará y subirá aun sin calentamiento global."

Los niveles del mar en diferentes puntos del mundo varían, y algunas veces no son números significativos para los científicos. Por ejemplo, el nivel del mar de Nueva Escocia y Florida puede variar en hasta 8,41 metros.

Esas variaciones se relacionan con varios factores.

Los dos autores del informe de EPA, James G. Titus y Vijay Narayanan, mencionan algunos tales como la concentración de gases de efecto invernadero, el aumento de la temperatura vinculado con el cambio climático, la expansión termal, cambios en las precipitaciones en el Ártico, la Antártida y en la capa de hielo de Groenlandia.

"La probabilidad de la elevación del nivel del mar" incluye un gráfico titulado "Contribución histórica del efecto invernadero en el nivel del mar, 1880-1990", que muestra el enorme incremento de los gases invernadero, como el dióxido de carbono, desde la revolución industrial".

El informe también muestra cómo la temperatura promedio en la superficie de la tierra aumentó aproximadamente 0,6 grados en el siglo XX, e indica que los nueve años más calurosos ocurrieron después de 1980.

"La estabilización de las emisiones de gases para el año 2025 puede llegar a reducir a la mitad el ritmo de elevación del nivel del mar", sostienen los autores. Pero "si en el próximo siglo llegaran a crecer las emisiones globales es probable que el nivel del mar aumente 6,2 milímetros por año para 2100".

El informe se redactó durante el gobierno de Bill Clinton (1993-2001). Desde entonces, su sucesor y actual presidente George W. Bush abandonó el Protocolo de Kyoto, un tratado internacional que obliga a los países industrializados a reducir, entre 2008 y 2012, las emisiones de gases de invernadero 5,2 por ciento por debajo del límite de 1990.

Otro estudio publicado a principios de agosto en la revista Science reveló que la capa de hielo de Groenlandia, el segundo depósito mundial de agua dulce, se está derritiendo tres veces más rápido que en los cinco años anteriores.

El impacto de la elevación del nivel del mar ya se sintió en las islas del Pacífico sur como Tonga y Tuvalu, en donde, sólo en los últimos 12 años, el mar aumentó 10 centímetros, según el Proyecto de Control Climático y del Nivel del Mar en la región.

En Fiji, un conjunto de islas del Pacífico que tienen unos 18,000 kilómetros cuadrados, el nivel del mar ya se elevó ocho centímetros y se prevé que aumente por lo menos 30 centímetros más para 2050.

 

 Publicado por  IPS