Entrevista a Leonard Weinglass

 

 A continuación le brindamos  una entrevista conducida por Gloria La Riva, coordinadora del Comité Nacional por la Libertad de los Cinco de Estados Unidos, realizada el 20 de noviembre del 2006, a Leonard Weinglass, abogado de Antonio Guerrero, quien es parte del equipo de abogados de la defensa de los Cinco en el proceso de apelación.

 

La Riva: ¿Leonard, podría explicarnos en que estado se encuentra en estos momentos el actual proceso de apelación y lo que ha acontecido desde el 9 de agosto del 2006, cuando el Pleno del Tribunal de Apelaciones del Onceno Circuito, con sede en Atlanta, negó la petición de la defensa para que se le realizara un nuevo juicio a los Cinco?

Weinglass: El 9 de agosto de 2006 recibimos la opinión del Pleno del Tribunal del Onceno Circuito. Con una votación de 10 a 2 el Tribunal, al negar la posibilidad del cambio de sede confirmó el fallo original del juicio.  Recuerda que en agosto del 2005, un año antes de esta decisión, el Tribunal de tres jueces, nombrado por el Pleno del Tribunal para decidir la apelación de la defensa al fallo original, unánimemente decidió a favor de los Cinco en base a la necesidad de un cambio de sede presentada por la defensa durante el juicio, de hecho anulando el juicio.

En la decisión del Pleno del Tribunal (10-2) de agosto pasado, 2006, los dos jueces que disintieron de esta decisión presentaron una opinión importante de 53 páginas.  Estos dos jueces fueron dos de los tres jueces del Tribunal que en agosto del 2005  fallaron unánimemente a favor del cambio de sede. 

Esa decisión de agosto del 2005 fue apelada por la Fiscalía al Pleno del Tribunal y, en octubre de ese mismo año, el Pleno decidió considerar la apelación de la Fiscalía, llegando así a su decisión de agosto del 2006 confirmando el fallo del juicio.

En su decisión de agosto del 2006, el Pleno del Tribunal también decidió remitir el caso al Panel original –el Tribunal de tres jueces.  Sucede que ahora ese Panel consiste de dos jueces no tres –el tercer juez se jubiló.  El Pleno instruyó al Panel que decida sobre los otros nueve asuntos que son parte de la apelación originalmente presenta después del juicio por parte de la defensa.  Esos otros nueves asuntos no fueron considerados por el Panel o Tribunal de tres jueces en agosto del 2005; éste solamente consideró y decidió sobre el cambio de sede.

Más tarde, el 17 de octubre del 2006, la defensa fue notificada por el Panel de dos jueces quienes nos pidieron –a la defensa y a la fiscalía—que le entregáramos, por escrito, resúmenes suplementarios adicionales. Nuestro resumen, el de la defensa, tenía que ser entregado al Tribunal el 20 de noviembre del 2006.  La Fiscalía tiene hasta el próximo 17 de diciembre (2006) para responder.

La defensa entregó al Tribunal tres resúmenes. Nosotros hemos decidido concentrarnos en cuatro de esos nueve asuntos.  Éstos son:

Primero, que sea descartado el cargo de conspiración para cometer asesinato (contra Gerardo Hernández) el cual no fue probado por la Fiscalía.

Segundo, que el cargo de conspiración para cometer espionaje (contra Gerardo, Ramón y Antonio) el cual, a nuestro entender, tampoco probado, y en cualquier caso, la condenas recibidas de cadena perpetua fueron excesivas y fuera del parámetro dado a cualquier  juez.

Tercero, hemos argumentado que el procedimiento de la Fiscalía durante el juicio violó las normas de procedimiento establecidas habiendo habido una conducta impropia por parte de ésta, particularmente durante el último de los argumentos que ésta presentó al jurado. La Fiscalía pidió al jurado que encontrara los Cinco culpables porque, en sus propias palabras: “Ellos vinieron a los Estados Unidos para destruir a los Estados Unidos”.  Esto fue dicho en tres ocasiones distintas. Si el Tribunal fallara a favor de la defensa invalidaría tanto el cargo de conspiración para cometer espionaje como el cargo de conspiración para cometer asesinato.

Cuarto, y último, argumentamos ampliamente sobre la manera como la jueza del juicio trató los asuntos de CIPA —la Ley de Procedimiento sobre Información Clasificada. En el caso de los Cinco no existieron ningunos documentos clasificados. Sin embargo, lo que sucedió es que la Fiscalía clasificó cada uno de los documentos de cada uno de los acusados, por ellos presentados durante el juicio, como secreto máximo y luego argumentó que debido a esto calificaban bajo las provisiones de CIPA. A la defensa entonces, se le negó el acceso a algunos de documentos que necesitábamos en la defensa de nuestros clientes.

Me preguntaste cómo se encuentran las cosas en este momento.  Ahora estamos esperando al 20 de diciembre (2006) cuando la Fiscalía tendrá que presentar sus argumentos. Entonces en ese momento decidiremos si queremos o no pedirle al Tribunal la oportunidad de responder a la Fiscalía con otro documento, y lo haremos si lo consideramos ser necesario.

Hemos también sugerido al Tribunal que estamos dispuestos a participar en un re-argumento de cualquiera de los nueve asuntos, si éste  así lo desease.

 

La Riva: ¿Serán esos argumentos orales?

Weinglass: Si el Tribunal así lo desease así sería.  Si así no fuera entonces esperaríamos por la decisión del Tribunal. No sabemos cuando pueda suceder. Estimamos que podría ocurrir entre los meses de febrero y mayo del año próximo (2007).  Aunque estoy especulando.  Recuerda que este es el Tribunal o Panel que se tomó 16 meses para decidir el asunto de la sede. Entonces, se hace muy difícil predecir.

 

La Riva: Leonard, usted nos ha explicado que este Panel o Tribunal está compuesto de solamente dos jueces, un número par. ¿Qué sucedería si llegase cada uno de los jueces a diferentes conclusiones y la decisión quedara empatada? ¿Qué pasaría entonces?

Weinglass: Si eso sucediera y hubiese una decisión de esa índole, entonces, el Juez Presidente del Tribunal de Apelaciones del Onceno Circuito nombraría un tercer juez, entre el resto de los jueces que componen el Pleno del Tribunal, para formar parte de ese Panel y así poder llegar a una decisión.

 

La Riva: ¿Cuáles son los pasos legales a tomarse en caso de que el resultado no fuera satisfactorio para los Cinco, o si sólo hubiere una victoria parcial en la decisión?

Weinglass: Podríamos apelar cualquier decisión que este Panel dictamine en contra de los Cinco.  De hecho se repetiría el proceso que fue seguido a partir de la decisión de agosto del 2005, cuando la Fiscalía apeló aquella decisión del Tribunal de tres jueces sobre el cambio de sede.

En caso de sernos contraria la decisión que tomara el Pleno del Tribunal, entonces apelaríamos al Tribunal Supremo federal.  Es eso caso incluiríamos en esa petición todos los asuntos de la apelación de la defensa, incluyendo el de el cambio de sede.

 

La Riva: Y si el Tribunal Supremo federal decidiera no considerar la petición de la apelación, o si decidiera considerarla y entonces fallara en contra de los Cinco, ¿Existen otras opciones legales que la defensa tendría?

Weinglass: Todo lo que hemos hecho hasta ahora y te he explicado que podríamos hacer en el futuro lo que se conoce como un proceso de apelación directa.  Se considera ser  una apelación directa del cargo. Si perdiéramos, inclusive en la instancia del Tribunal Supremo federal, entonces podríamos comenzar un proceso de  apelación colateral.  Esta sería una apelación con bases constitucionales por vía del Habeas Corpus, sin repetir los asuntos ya tratados y decididos, sino basándonos en nuevos argumentos que aún no han sido tratados y que están a nuestra disposición.

 

La Riva: Sabemos que el equipo de la defensa de los Cinco ha trabajado meticulosamente en el proceso de apelación. ¿Le gustaría dar un mensaje a las personas involucradas en el movimiento de apoyo a los Cinco en los Estados Unidos y alrededor del mundo?

Weinglass: Los esfuerzos de todos los activistas que apoyan a los Cinco son de gran ayuda. Es una lección que nos ha enseñado la historia. Así ha sucedido en todos los casos importantes y como también ha sucedido en éste. Estamos convencidos que la victoria, sin precedentes, que obtuvimos con la decisión de agosto de 2005 se debió al   demostrado a los Cinco, tanto en nuestro país, como internacionalmente.

El Pleno del Tribunal que anuló la decisión de agosto del 2005 a favor de un nuevo juicio es un Tribunal que jamás ha dictaminado en favor de ningún acusado en los últimos 25 años. Estuvimos ante un obstáculo insuperable.

 El apoyo público a favor de estas causas ha demostrado ser históricamente determinante. Tenemos un largo camino por recorrer y el  momento actual es crucial. El Panel de dos jueces que está considerando esta parte del proceso de apelación nos brinda la mayor de las oportunidades para lograr que se haga justicia y que los Cinco sean liberados. Repito, este es un momento crucial en el caso y es crítico el apoyo nacional e internacional que los Cinco necesitan recibir.

 

La Riva: Quisiera tratar ahora otro aspecto de este asunto.  Usted ha participado en muchas conferencias y foros para dar a conocer la verdad sobre el caso de los Cinco.  ¿En general, cuál ha sido la reacción del público cuándo estas personas escucharon por primera vez sobre su caso?

Weinglass: La gente sufre un gran impacto y se siente incrédula cuando escuchan sobre este caso por primera vez.  Cuando tuvo lugar en Miami, el juicio de los Cinco fue el juicio que más tiempo había durado en Estados Unidos. Fue un juicio que trató con asuntos que tiene que ver con importantes temas de política exterior, en el cual un ex consejero sobre asuntos de Cuba de un presidente de Estados Unidos testificó bajo juramento, así como también testificaron dos generales retirados y un almirante de las fuerzas armadas estadounidenses.  También testificaron oficiales de alto rango del gobierno cubano.

Todo esto, son asuntos de gran trascendencia y consecuencias que no tuvieron una cobertura importante en los medios de comunicación nacionales. Y este hecho impacta al público porque desconoce sobre el caso.  Pero yendo más allá,  lo esencial de este proceso es que trata sobre la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, de la campaña terrorista organizada en Estados Unidos y desarrollada, durante décadas, desde Estados Unidos en contra de Cuba, un país con el que estamos en paz y es un Estado miembro de las Naciones Unidas.

Todo esto causa gran impacto y consecuentemente causa incredulidad entre muchos en el público que escuchan todo esto por primera vez.  Es justo decir que informar sobre este caso ayuda a formar la conciencia de esas personas. Crea repulsa en contra de esto que ha sucedido y ayuda a crear simpatía por los Cinco, y por el hecho de que están injustamente cumpliendo tan largas condenas por haber sido consecuentes en la defensa de su pueblo y haber hecho un trabajo heroico por su país.

 

La Riva:  Leonard, ¿cuál es su  opinión sobre la manera que la prensa norteamericana ha cubierto el caso de los Cinco, y cómo la prensa entiende la manera que el gobierno de Estados Unidos ha tratado a los Cinco comparándolo con la manera que ese mismo gobierno trata al terrorista Luis Posada Carriles?

Weinglass: Primeramente, me recuerda al reciente cambio de comportamiento por parte de los medios de comunicación con respecto a la guerra contra Irak, sobre la cual ahora se está escribiendo mucho. Ahora la prensa se pregunta: ¿Dónde estuvimos cuando tuvimos la oportunidad de exponer las mentiras que el gobierno inventó con respecto a esta guerra? ¿Por qué no fuimos más astutos, más agresivos?

 La reacción de los medios de comunicación en relación a Posada Carriles fue parecida: ¿Por qué no decidimos dar mejor seguimiento a este caso cuando comenzó?

Tal parece que hay mucho sentimiento de culpa en la prensa por su falta de responsabilidad.  En cuanto a Posada, me parece, que la prensa ahora entiende que debe seguir más de cerca y con mayor atención su caso, igual que con el caso de los Cinco, haciendo así patente la hipocresía del gobierno de Estados Unidos.

 

La Riva: Sabemos que el equipo de la defensa de los Cinco ha trabajado meticulosamente en el proceso de apelación, y en nombre de todos aquellos que apoyamos en todo el mundo la justa causa de los Cinco quisiera antes de terminar esta entrevista agradecerle a usted, a Richard Klugh y a los demás abogados miembros del equipo de la defensa por todo lo que hacen a su favor.

¿Le gustaría, entonces, dar un mensaje final a las personas involucradas en el movimiento de apoyo a los Cinco en los Estados Unidos y alrededor del mundo?

Weinglass: Muchas gracias, Gloria.  Sí quisiera decir que los esfuerzos de todos los activistas que apoyan a los Cinco son de gran ayuda. Es una lección que nos ha enseñado la historia. Así ha sucedido en todos los casos importantes y como también ha sucedido en éste. Estamos convencidos que la victoria, sin precedentes, que obtuvimos con la decisión de agosto de 2005 se debió al   demostrado a los Cinco, tanto en nuestro  país, como internacionalmente.

El Pleno del Tribunal que anuló la decisión de agosto del 2005 a favor de un nuevo juicio es un Tribunal que jamás ha dictaminado en favor de ningún acusado en los últimos 25 años. Estuvimos ante un obstáculo insuperable.

 El apoyo público a favor de estas causas ha demostrado ser históricamente determinante. Tenemos un largo camino por recorrer y el  momento actual es crucial. El Panel de dos jueces que está considerando esta parte del proceso de apelación nos brinda la mayor de las oportunidades para lograr que se haga justicia y que los Cinco sean liberados. Repito, este es un momento crucial en el caso y es crítico el apoyo nacional e internacional que los Cinco necesitan recibir.

 

La Riva: Muchas gracias, Leonard.//