CESAR LÓPEZ:

 En momentos de rabia en los que casi echaba espuma por la boca y quizá
 por
 el resto de los nueve orificios del cuerpo humano, luego de alguna que
 otra
 conversación telefónica con compañeros igualmente irritados, iracundos,
 desconcertados y llenos de vergüenza por el disparate mediático, ¡Ojalá
 que
 sea sólo eso y así!, recibí tu profunda y valiente reflexión como un
 estado
 de advertencia cultural, histórica, ética y desde luego política.
 Gracias,
 amigo, por pensar y actuar. Cuenta conmigo y mis atisbos de pensamiento
 en
 actitud firme y dispuesta para desfacer el entuerto que parece avanzar
 peligrosamente... pero te comunico, con José Martí, que: "Yo soy honrado
 y
 tengo miedo." Abrazos de reconocimiento y alerta.