Por encima de la diferencias

Prevaleció la unidad en la Primera Asamblea Estatal de la APPO

 

Víctor Manuel Gómez Ramírez

 

 


Los días 10 y 11 de febrero se realizó la Primera Asamblea Estatal de la APPO, en esta, los puntos a discusión fueron; Organización, Propuesta política, económica y social para la transformación del Estado, Situación internacional, nacional y estatal y la situación de los derechos humanos en la entidad.


El primer día se intentó abordar, en plenaria, el punto de balance general del movimiento. A pesar de la importancia del tema el resultado fue infructuoso, pues no se presentó ningún documento previo que permitiera ordenar el debate. Finalmente, este punto sólo permitió un ejercicio discursivo que no permitió llegar a ninguna conclusión dejando abierta la discusión sobre el particular.


El domingo por la mañana dieron inicio los trabajos en las mesas, haciéndose evidente que el punto central de la Asamblea era la coyuntura electoral, mesa en la que estuvieron la mayoría de los asistentes entre invitados, delegados, concejales y colados. Aunque el punto proponía tocar el contexto internacional y nacional, la gran mayoría de las intervenciones se centraron directamente en si se participaba o no en el actual proceso electoral.


Esto mismo se había observado en la Asamblea Regional del los Pueblos del Istmo, realizada el 27 y 28 de enero, en ésta, en la mesa sobre Democracia, el tema central se dejó de lado para abordar lo electoral. Esto refleja que las direcciones de la mayoría de las organizaciones sociales y grupos de interés, estaban en la idea de cómo hacer participar a la APPO en este proceso, aún cuando un importante sector del mismo no confía en estos procesos ni en los partidos electoreros.


Hay que reconocer que la discusión sobre este punto se inició, en la APPO, con mucho atraso, que al igual que muchos temas de interés nunca se llevaron a discusión, ni a las bases de las organizaciones, como tampoco se promovieron asambleas de información y debate en los distintos sectores que participan en la APPO. Intentar resolver un asunto tan complejo en un día era completamente irreal.


Así, desde el inicio de la discusión, como había sido en anteriores debates del CEAPPO por Valles Centrales, se expresaron dos posiciones completamente divergentes; quienes proponen la participación electoral y quienes no. Entre quienes acuerdan por la primera opción también hay dos orientaciones, quienes proponen participar para fortalecer a la APPO y al movimiento de masas en su conjunto y quienes van para fortalecer su propio proyecto organizativo.


Los primeros proponen participar para denunciar lo antidemocrático de estos procesos, de las leyes sobre las que se sustentan, el derroche de recursos económicos del erario público, el oportunismo de todos los partidos registrados y la corrupción de los aparatos que controlan estos procesos, como son los institutos electorales estatales y el federal. Estos consideran que el objeto de participar es difundir un programa político que levante las demandas de los sectores mayoritarios de la población, impulsar candidatos honestos e independientes comprometidos con el movimiento democrático, y elegidos en asambleas municipales bajo el principio de revocación del mandato.


Al mismo tiempo proponen que la coyuntura electoral permite, con todas sus limitaciones y acciones represivas del desgobierno de URO, promover y desarrollar la reorganización de la APPO desde abajo, en las comunidades, colonias, sindicatos, escuelas, universidades, barrios, centros de trabajo, etc. Esto es, continuar con el trabajo de movilización organizada acordada como método de trabajo en el Congreso del 2006.


Los segundos se proponen participar para impulsar candidatos de sus organizaciones impuestos desde arriba, tal y como se puede comprobar con los acuerdos realizados por algunas organizaciones de la APPO (FPR-CODEMO) con el Frente Amplio Progresista (FAP), dados a conocer por este periódico el domingo 11.

 

Estos, no consideran necesario denunciar el papel antidemocrático de estos procesos, ni de los partidos electoreros, en particular del PRD, aún cuando este ha sido parte de los aliados indirectos de URO y que han colaborado para evitar su caída. Estos mismos propusieron la iniciativa del voto castigo contra el PRI y el PAN, aún cuando la experiencia del 2 de julio del 2006 mostró la inutilidad del voto “útil” para hacer caer al tirano, pues los diputados federales perredistas, que obtuvieron una curul sin merecerla, se desentendieron en apoyar las demandas del movimiento y el PRD estatal, contrario a lo esperado, se deslindó constantemente de las acciones de la APPO.


Quienes no consideran conveniente participar en los procesos electorales argumentan, con justa razón, que nunca en la historia de estos procesos, en nuestro país y en nuestro estado, se ha logrado por este medio un resultado favorable para las mayorías trabajadoras, contrario a ello, han servido para corromper a quienes se asumen como líderes sociales, transformándolos de luchadores sociales en lucradores sociales, ejemplo de ello son; la COCEI, UGOCEP, UCI 100, MULT-PUP, FALP, etc.


Rechazaron la alianza con el PRD por el papel represivo que jugó en Michoacán contra los mineros de SICARTSA, al igual que en Atenco, así como por su papel contrario a los Acuerdos de San Andrés Larrainzar, en el caso Chiapas, y porque este partido impulsa y avala en el Istmo y en otras regiones de nuestra entidad la puesta en práctica del Plan Puebla Panamá.

 

En el mismo sentido negativo se juzgan sus acuerdos con la ultraderecha yucateca, como ha sido el intento de registrar a una candidata ligada al reaccionario grupo “El Yunque”, candidatura que tuvieron que retirar más por la presión social que por decisión de su dirección nacional.


Al mismo tiempo propusieron continuar con la organización del movimiento popular desde abajo, impulsando asambleas regionales con todos los sectores sociales y manteniendo la independencia política de la APPO.

 


El debate


Los argumentos de las direcciones que se adhieren al proceso electorero fueron endebles, de entrada se intentó utilizar un argumento que desde cualquier ángulo puede ser correcto, este es, que participar en estos procesos es una cuestión táctica, sin embargo, el llamar a votar por el PRD, pues este es el verdadero significado del voto castigo al PRI y al PAN, rebasa lo táctico para pasar a ser una cuestión de principios.

Aún hay quienes caracterizan al PRD como un partido de izquierda, pero ni sus propios militantes, al menos quienes tratan de ser honestos, así lo consideran.

López Obrador se autodefinió como de centro y su programa político no se diferencia del programa del PAN o el PRI, no es nada raro que ahora critiquen a FECAL de estárselo fusilando. Su dirección, en gran parte ha sido formada en el PRI, los que provienen del estalinismo o de las organizaciones sociales urbanas no se diferencian de los anteriores. El PRD no es de izquierda ni tampoco democrático, pues toda su política está sujeta al reparto de las cuotas de poder entre sus diferentes tribus.


Es por esta razón que el acuerdo de la Asamblea Estatal de la APPO no fue la del voto castigo contra el PRI y el PAN, sino la del voto castigo contra Ulises Ruiz y sus aliados, entendiendo que éstos últimos son todos los partidos registrados, sin excepción.


Otro argumento fue que no votar o anular el voto ayuda a URO. Actualmente el imperialismo, para acallar la inconformidad social creada por sus políticas antipopulares y de sobreexplotación no solo utiliza a sus ejércitos, también utiliza políticas de control que van desde la promoción de ONGs, las cuales reciben grandes cantidades de dinero, compra de líderes, etc., pero una fundamental en la que ha tenido importantes logros son las campañas electorales.


Ello explica el enorme derroche de recursos que destina el gobierno federal para la realización de los shows electoreros, las grandes cifras que despilfarran los partidos, los grandes sueldos de los consejeros electorales, etc. A ello hay que sumar las participaciones de los carteles de la droga, que con ello manifiestan sus inclinaciones “democráticas”, los “obsequios” de los grandes empresarios nacionales y extranjeros, en fin un gran negocio circense que tiene como objetivo seguirle dando al pueblo su atole con el dedo.


Para quienes dicen que el gobierno le apuesta al abstencionismo, no han recorrido los pueblos en donde desde hace rato se están entregando despensas y haciendo ofrecimientos hasta de mil pesos por voto, el desgobierno de URO, en alianza con FECAL, estas dispuestos a continuar ordeñando nuestro estado pues lo que está en juego es la aplicación y desarrollo del Plan Puebla Panamá, ello les significa el ingreso de cientos de millones de dólares y saben que este control no solo lo pueden lograr con gorilas y palos, fundamentalmente  requieren justificar su dominación con votos.


Así que, quienes están por participar en las elecciones sin denunciar el carácter de éstas, en realidad se están prestando a los intereses del los desgobiernos, federal y estatal, y también a los intereses del imperialismo. Todas estas organizaciones políticas o grupos de interés, si verdaderamente estuvieran por las causas del pueblo, lo correcto es que hubiesen llamado al boicot electoral para exigir que sean cambiadas las actuales leyes electorales antidemocráticas, pelear por una nueva legislación democrática en la que se permitiera participar a la APPO con su propio programa y sus candidatos elegidos en asambleas municipales y distritales, y asegurar así la formación de un congreso realmente representante del pueblo.



Pugna y olvido entre los electoreros


Aún cuando algunos grupos de interés daban por hecho que se llevarían a bailar a la APPO al circo electoral, el adelantar vísperas los puso en una difícil situación. Ya, desde el 30 de enero, uno de los voceros de la APPO y miembro del Frente Popular Revolucionario-Partido Comunista de México Marxista-Leninista, declaraba, sin que el grueso de las organizaciones e individuos integrantes de la APPO así lo decidiera, que la APPO participaría en el proceso electoral.


Este “acuerdo” lo sacaron de una reducida reunión de concejales de Valles Centrales y uno que otro de las regiones, en esta reunión también “acordaron” iniciar el acercamiento con el FAP y de pasadita ver como estaría el reparto del pastel, como resultado de esas pláticas saldrían palomeados dos miembros del FPR y uno de la CODEMO.

 

Ahora, sin la participación de la APPO y con la presión de otros más que quieren apuntarse, con seguridad veremos un nuevo round “democrático” para decidir a quienes les toca güeso. Además tendrán que ponerse bajo el escrutinio del diputado federal perredista y coordinador del FAP, Carlos Altamirano Toledo, alto funcionario de la SHCP durante el salinismo y el zedillato.


Estos métodos burocráticos y el uso del movimiento popular para escalar puestos fueron duramente cuestionados por los familiares de los presos políticos, éstos consideran que están siendo utilizados por unos cuantos seudolíderes con la única finalidad de fortalecer sus proyectos políticos.

 

Se hizo notar en el citada Asamblea que los representantes de los grupos de interés estaban más interesados en acomodarse en el proceso electorero, que proponer una política para atender los casos de los presos políticos, carga que se ha dejado sobre los hombros de solo un miembro del comité jurídico de la APPO y a la LIMEDH.

 


Conclusión


Finalmente, como a las 5 de la mañana del día lunes 12, los electoreros tuvieron que reconocer que era imposible planchar al sector que no coincidía con sus planteamientos, así, después de casi 14 horas de discusión, se reconoció que lo conveniente, para evitar una fractura en el movimiento, es respetar todas las posiciones políticas y reconocer que en un movimiento plural e incluyente como es la APPO, es equivocado intentar imponer una posición política que además, no garantiza un buen resultado para el movimiento.


Los acuerdos más importantes fueron: respetar la decisión de quienes desean actuar proceso electoral; que quienes se apunten por una curul renuncien al Consejo Estatal de la APPO y que respeten la independencia política de la APPO. Por otra parte se acordó seguir impulsando el trabajo de reorganización desde abajo, fortalecer la estructura organizativa de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y atender los reclamos de los expresos y de los familiares de las y los presos políticos.


Oaxaca, 14 de febrero de 2007


*Miembro del CC del Partido Obrero Socialista-Movimiento Al Socialismo
*Miembro del Consejo Estatal de la APPO