Al fin, la hora de saldar cuentas ha llegado

23 de octubre de 2008

 

 

Miami.- El miércoles pasado fue el día que la India lanzó su primera misión a la Luna, sesenta y un años después de declarada su independencia en esta Era, y fue el día que comenzó la Serie Mundial de beisból en Estados Unidos.  Fue también el día que el mercado de valores de Nueva York perdió otros 514 puntos, el 6% de su ya muy reducido valor; el de Tokyo perdió otro 7% del suyo,  4,5% el de Londres y 5% el de París.

 

Asimismo, fue el día que el consorcio bancario norteamericano Wachovia, uno de los gigantes de la banca mundial, reportó pérdidas por un monto de 24 mil millones de dólares en el tercer trimestre de este fatídico año para Wall Street y todos sus colegas alrededor del mundo. Igualmente el gigante farmaceútico, Merck, anunció el despido de 7,200 de sus empleados, al anunciar que sus ingresos disminuyeron un 28% en el actual trismestre. De igual modo el monopolio aeronaútico Boeing dejó saber que este trimestre sus ganancias habían disminuido un 38%.

 

También fue el día que el petróleo se cotizó a $66 dólares el barril, el más bajo precio del año. Noticia que fue anunciada por la prensa como si fuera mala, cosa que no entiendo ya que para mí, y supongo que para otros millones de personas en este país y en el mundo que no tenemos nada que ver con la industria petrolera, es excelente noticia.

 

Y, entre tantos desastres financieros, económicos y sociales, hemos llegado a menos de 14 días de las elecciones generales en Estados Unidos. ¿Y hay quién en días como estos dude aún que el senador John MacCain y todos sus socios y socias republicanos y republicanas van a sufrir una aplastante derrota electoral el próximo 4 de noviembre?

 

En las más recientes encuestas nacionales se demuestra que la ventaja electoral del senador Barack Obama no sólo se consolida sino que aumenta. Por ejemplo, la última encuesta nacional del Washington Post/ABC News arroja que Obama cuenta con el respaldo del 54% de las personas con intención de votar mientras que a MacCain lo respalda el 43% de los encuestados; una diferencia del 11%, la mayor diferencia de la campaña presidencial entre ambos candidatos.

 

Cerca de 213 millones de ciudadanos son aptos para votar este año.  El mayor número en la historia de los Estados Unidos. Debido a la situación que sufre el país se espera que estas elecciones establezcan récord en el porcentaje de votantes que participen en las mismas.

 

Normalmente el porcentaje de participación en las elecciones presidenciales ronda un poco más del 50% de las personas aptas para votar. Fue alrededor del 60% en las elecciones del 2004; 64% en las de 1960, entre John Kennedy y Richard Nixon; y hasta la fecha el más alto porcentaje de participación en unas elecciones en Estados Unidos, el 68%, fue establecido en 1908, en las elecciones presidenciales entre William H. Taft, el candidato republicano ganador, y William Jennings Bryan, el candidato demócrata perdedor.

 

29 estados de la Unión tienen establecido la opción del voto anticipado, antes del día de las elecciones generales el 4 de noviembre, tanto yendo a votar a determinados colegios electorales o por correo. Para el martes pasado – este tipo de votación había comenzado el día anterior- en todo el país ya habían votado más de 2.2 millones de personas.  En el estado de Georgia, sureño de pura cepa, central para la estrategia electoral de MacCain, más de 600 mil personas de un total de 3.3 millones de votantes, el 21% de los mismos, ya habían ejercido su derecho al voto el pasado martes.

 

El 36% de éstos fueron afroamericanos, sector poblacional que es central para la estrategia electoral de Obama, y que en encuesta tras encuestra se demuestra votará en más de un 90% a favor de este senador.

 

La inmensa mayoría de los expertos estiman que en estas elecciones presidenciales mientras más personas ejerzan su derecho al voto, mientras más voten los sectores que normalmente no votan: los jóvenes, los pobres, los afroamericanos y otras minorías, como los latinoamericanos, más aumenta la posibilidad de victoria del senador Obama y los demás candidatos demócratas.

 

Aquí en Miami, los congresistas reaccionarios republicanos: Ileana Ros y los hermanitos Díaz Balart tiemblan ante la muy real perspectiva de una derrota electoral.  Ellos que por ocho años y más se han ufanado de su intimidad con éste y el otro presidente Bush, ahora se hacen los suecos, los que nada han tenido que ver con este presidente Bush y sus desastres. Aquí eso nadie se lo cree.  Al fin, la hora de saldar cuentas ha llegado.//