Relación imprescindible

Andrés Gómez

 

 

La entrada en vigor de las prohibiciones de viaje a Cuba de la Administración Bush a los cubanos residentes en Estados Unidos añadió un factor político de suma importancia, por su injusticia y crueldad, al quehacer político en Miami, en cuanto a la política de agresión permanente en contra del pueblo cubano, mantenida por los últimos 46 años por los gobiernos de Estados Unidos.

 

Merita un relato las actividades desarrolladas por las organizaciones que componen la Alianza Martiana, desde final de junio del 2004, una semana antes que esas medidas entraran en vigor, hasta el presente, final de julio del 2005 –los últimos 13 meses.

 

Esta alianza es una coalición de organizaciones dedicadas a contribuir en lograr el fin de la política de agresión de Estados Unidos en contra de Cuba y en contra de todos nuestros pueblos latinoamericanos.  Tienen éstas diferentes entendimientos políticos e ideológicos sobre el proceso revolucionario cubano, y sobre las realidades latinoamericana y estadounidense en general, los cuales las otras respetan.  Estos van desde entendimientos radicales a los que no lo son. Cada una de ellas, además, tiene objetivos particulares que las diferencia entre sí.  

 

Entre otras tareas, las une a todas, la exigencia en darle fin al Bloqueo y a la impunidad brindada por Estados Unidos a los terroristas de la extrema derecha cubanoamericana, siempre radicados y operando desde esta ciudad; el reclamo que esos terroristas sean llevados ante los tribunales de justicia para ser imparcialmente enjuiciados por los terribles crímenes por ellos cometidos, y de los que se vanaglorian públicamente; el requerimiento que se establezcan, entre Estados Unidos y Cuba, las relaciones normales que deben existir entre dos Estados igualmente soberanos y respetuosos de los derechos del otro, para que así el pueblo cubano pueda, como es su derecho y merece, vivir y desarrollarse en paz.

 

Los miembros de estas organizaciones se han dedicado, además, a exigir que se haga justicia en los casos de nuestros 5 compatriotas: Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, injustamente presos en cárceles norteamericanas por atreverse a combatir el terrorismo, infiltrándose en organizaciones terroristas de la extrema derecha cubanoamericana, radicadas en esta ciudad, para así lograr saber de sus planes y frustrarlos. Este reclamo es constante en todas sus actividades, tanto las públicas, como las que son propias sólo para los miembros de esas organizaciones.

 

 La Alianza se compone de seis organizaciones.  Todas menos una, el Círculo Bolivariano “Negra Hipólita”de Miami --dedicado a defender el derecho a la autodeterminación del pueblo venezolano a desarrollar en paz su proceso bolivariano-- están compuestas por emigrados cubanos. El Círculo está compuesto principalmente por emigrados venezolanos y otros latinoamericanos que no son cubanos. Aunque todas, cada vez más, entienden la defensa de ambos pueblos como tarea común.

 

La de más antigüedad de ellas es la Brigada Antonio Maceo que tiene en su haber 28 años de arduo batallar en Miami en defensa de la independencia y las libertades del pueblo cubano.  Por orden de antigüedad le siguen: la Alianza de Trabajadores de la Comunidad Cubana, la Asociación José Martí, la Alianza Martiana (como organización individual), el Círculo Bolivariano y la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia Cubana, esta última tiene exactamente 13 meses de fundada.

 

 

RELATO DE ACTIVIDADES

 

2004

 

Hace trece meses, precisamente el sábado, día antes del domingo Día de los Padres del 2004, una semana antes que las prohibiciones de viaje a Cuba comenzaran a ser aplicadas, la Alianza organizó dos caravanas de automóviles, una partiendo de Hialeah (una de las ciudades que componen el área metropolitana de Miami, su población es preponderante cubana) y la otra desde el corazón mismo de Miami, que recorrieron kilómetros de importantes avenidas del área metropolitana, al final convergiendo en la Ermita de la Virgen de la Caridad del Cobre. El reclamo era la condena de las medidas prohibitivas de viaje.  

 

Entonces, a partir del sábado, 10 de julio del 2004, comenzó una excepcional campaña en Miami contra las prohibiciones de viaje a Cuba, la cual se extendió durante todas las semanas restantes de los meses de julio hasta octubre, justo hasta el sábado antes del día de las elecciones presidenciales, que se celebran el primer martes de noviembre. Durante un total de 18 semanas se efectuaron 16 actividades públicas, cada una de ellas en una semana diferente; 15 en contra de las prohibiciones de viaje, y una, el 11 de septiembre del 2004, cuando se efectuó una  conferencia en un hotel de la ciudad para conmemorar el 6to Aniversario del encarcelamiento de los 5, a quienes detuvieron, el 12 de septiembre de 1998, aquí en Miami.  Dos de esas actividades lograron reunir más de 400 personas; ninguna reunió menos de 100.

 

Nunca antes se había visto en Miami –y en tiempos recientes en ninguna otra ciudad en Estados Unidos—semejante capacidad movilizativa ni organizativa, por un período continuo tan largo de tiempo.  Y todas esas actividades se desarrollaron dentro del marco de la ley, con protección policial, sin ningún incidente desafortunado que lamentar.

 

 Por orden cronológico: hubo una primera manifestación en julio frente al edificio del ayuntamiento de la ciudad de Hialeah; una formidable segunda caravana compuesta de 227 automóviles, que con sus luces encendidas y engalanados los carros con banderas cubanas y norteamericanas en sus ventanillas, y letreros en contra de las medidas prohibitivas de viajes en el exterior de sus puertas, transitó más de 25 kilómetros, desde Hialeah, en el norte del área metropolitana, hasta el Parque del Bicentenario, en el centro político y financiero de Miami; en los otros dos fines de semana de ese mes le siguieron otras dos manifestaciones, una frente a las oficinas del archireaccionario y patético congresista federal cubanoamericano Lincoln Díaz Balart, seguida, al otro sábado, por otra frente a las oficinas de su consorte, la igualmente viperina congresista federal cubanoamericana, Iliana Ros, ambos seres verdaderamente dignos del más profundo desprecio. En estas dos últimas participaron un promedio de 350 personas.

 

En agosto le siguieron, una primera manifestación, un lluvioso sábado, frente al edificio del ayuntamiento de la ciudad de Miami; al siguiente domingo hubo un almuerzo con el doble propósito de coger un aire, y hacer conocer mejor públicamente los propósitos de la recién creada Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia Cubana.  En las dos semanas que restaban ese mes, primero, hubo una festiva manifestación en el centro de Miami, frente al edificio federal donde se encuentran las oficinas del organismo encargado de hacer cumplir las prohibiciones de viaje a Cuba, conocido por sus siglas en inglés, OFAC (en español, Oficina de Control de Bienes Extranjeros), adscrito al Departamento del Tesoro; y, durante la siguiente, otra cerca del coliseo, Miami Arena, donde se realizaba un rally de campaña del partido republicano que contaba con la presencia, entre otras personalidades políticas del patio contrarrevolucionario, del propio presidente Bush.

 

El primer fin de semana de septiembre, no se pudo efectuar ninguna actividad ya que nos afectó en Miami el temporal de un cercano huracán.  El siguiente sábado, 11 de septiembre, con la asistencia de más de 150 personas, se celebró una conferencia en un céntrico hotel de la ciudad conmemorando el sexto aniversario del arresto de los 5, ocurrido en Miami, el 12 de septiembre de 1998.  El sábado, 18 de septiembre, hubo una manifestación frente al centro comercial en Hialeah donde es encontraban unas oficinas de la campaña presidencial.  El tercer fin de semana de ese mes se utilizó para organizar la campaña de la Alianza Martiana a favor de la ayuda humanitaria a los damnificados en Cuba por los daños ocasionados en agosto por el paso del huracán Charley.  Esa campaña fue exitosamente mantenida por espacio de ocho semanas paralelamente a las otras actividades públicas que la Alianza desarrollaba. El jueves, 30 de septiembre, se manifestó en contra de las medidas prohibitivas de viaje, junto con cientos de otras personas que manifestaban, por disímiles razones, en las cercanías del recinto principal de la Universidad de Miami, donde se celebró esa noche, el primer debate de la campaña presidencial entre el presidente Bush y el senador Kerry.

 

Octubre ofreció las últimas cuatro semanas antes de las elecciones presidenciales.  En estas se decidía la posibilidad, con el triunfo demócrata, de un posible cambio en la política anti cubana de Estados Unidos.  Nuevas fuerzas a nivel nacional, opuestas al Bloqueo por razones de intereses comerciales, dotaban al esfuerzo a favor de la revisión de esa política con suficientes votos en el Congreso federal para revocar, en primer lugar, las prohibiciones de viaje a Cuba, seguido por el desmantelamiento gradual de las prohibiciones de intercambio normal de comercio entre ambos países. Sin el veto presidencial esos cambios aprobados en el Congreso hubiesen sido realizables.  Esto entonces hubiera posibilitado un nuevo ambiente en el cual conducir serias negociaciones entre ambos gobiernos que pudieran haberse encaminado hacia la normalización de las relaciones entre ambos países.

 

Entonces, el segundo fin de semana de octubre hubo una manifestación cerca de las principales oficinas de campaña en Miami del candidato de Bush para senador federal por la Florida, Melquíades Martínez, cubanoamericano de rancia cepa reaccionaria, antiguo miembro de su gabinete y presidente de la Comisión Presidencial que recomendó, entre otras barbaridades, las oprobiosas prohibiciones de viaje.  En el tercer domingo de octubre se celebró un almuerzo conmemorando el 136 Aniversario del 10 de Octubre, fecha que los cubanos celebramos el Grito de la Independencia.  El tercer sábado de ese mes hubo una excelente manifestación frente a las principales oficinas de campaña en Miami del presidente Bush.  Esta excepcional jornada de un poco más de cuatro meses, finalizó tres días antes del día de las elecciones, el sábado, 30 de octubre, con una desafiante caravana compuesta de 120 automóviles, que recorrieron la Calle Ocho, arteria principal del primer barrio cubano de Miami, por más de 12 kilómetros, otra vez, con sus luces encendidas, sonando sus bocinas, engalanados con banderas cubanas y norteamericanas y carteles condenando las prohibiciones de viaje, para terminar en la Ermita de la Virgen de la Caridad del Cobre, donde la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia Cubana, había ya logrado que la misa de del mediodía, hora que se llegó a la Ermita, fuese dedicada a pedir por el bienestar y la paz de la familia cubana.

 

Un incidente ese último día ejemplificó el carácter de esa insólita jornada.  A las puertas de la Ermita hubo un desagradable incidente.  Cuatro hombres, quienes se encontraban a la entrada de la iglesia, sin autorización de nadie, en actitud desafiante y provocadora, intentaron, por la fuerza, impedir la entrada al templo, donde ya había comenzado la misa, al nutrido grupo de mujeres y hombres, que habían participado en la caravana, que en silencio y actitud de respeto iban a entrar al mismo. Las compañeras, miembros de la Asociación de Mujeres Cristianas, quienes iban al frente del grupo, se negaron a semejante imposición.  Exigieron su derecho, y del resto del grupo, a oír la misa a la cual se iba a orar por la familia cubana.  Se suscitó un corto forcejeo después del cual las mujeres mismas lograron el control de las puertas y todos pasaron a la iglesia a oír el resto de la misa…

 

Tres días después Bush fue reelecto a la presidencia, aunque en el condado Miami-Dade, cubil de los terroristas y de otros cubanoamericanos ultra derechistas, perdió más de 40 mil votos cubanoamericanos del total ganado en las elecciones presidenciales del 2000, cuando los republicanos se robaron las elecciones presidenciales de la Florida y con ello la presidencia.  Si los resultados de las elecciones presidenciales en la Florida en el 2004 hubiesen tenido un resultado tan estrecho como las del año 2000, la pérdida por parte de Bush de esos 40 mil votos cubanoamericanos, le hubiese costado la presidencia.  Esta estupenda jornada de las organizaciones que componen la Alianza Martiana, hubiera contribuido de manera muy especial a su derrota.

 

Las actividades de la Alianza, para el año 2004, terminaron con un acto, el 7 de diciembre, dedicado a los 5, en conmemoración de la muerte en combate del General Antonio Maceo, el 7 de diciembre de 1896.

 

 

2005

 

Comenzaron las actividades públicas del 2005 de las organizaciones que componen la Alianza con la presentación el viernes, 28 de enero, natalicio del Apóstol, del documental, sobre los 5, “Misión Contra el Terror”, de los realizadores, Bernie Dwyer y Roberto Ruiz.  Esa presentación fue el comienzo de una exitosa gira, del documental y de Bernie Dwyer, por 29 ciudades norteamericanas en los siguientes 30 días.  Siguió a esa actividad un almuerzo el domingo, 30 de enero, celebrando el 152  Aniversario del natalicio de Martí. El domingo, 27 de febrero, se conmemoró, con otro almuerzo, la fecha  patria del 24 de Febrero.  Entonces, ya habiendo pasado un tiempo prudente para medir el sentimiento general de la comunidad en relación a las medidas prohibitivas de viaje, el sábado 19 de marzo, se retomó la campaña en contra de las mismas, con otra manifestación frente a las oficinas del desgraciado congresista Lincoln Díaz Balart.  Esta segunda vez con la animada participación de 150 personas.

 

Fue por aquel tiempo que un hecho aberrante se impuso en nuestra realidad y cambió las prioridades políticas del trabajo de la Alianza.  El tenebroso terrorista cubanoamericano, naturalizado venezolano, Luis Posada Carriles, con la ayuda de algunos de sus consortes terroristas, entró ilegalmente a Estados Unidos, por Miami. Pidió, a través de su abogado y de sus consortes, asilo político.  Debido a la insistencia del gobierno cubano sobre la inmoralidad de semejante situación, se creó un inmenso escándalo en este país y en al ámbito internacional. Posada, después de unos días dignos de una magistral farsa, durante los que concedió varias entrevistas a la prensa miamense, “forzó” al gobierno federal a que lo detuviera y lo enviara a un campamento de detención para inmigrantes en El Paso, Texas, donde aún se encuentra actualmente.

 

El jueves, 21 de abril, se celebró en el local de la Alianza Martiana, en Miami, la primera conferencia de prensa en Estados Unidos, cuando aún Posada no había sido arrestado, exigiendo su arresto, una investigación de cómo había ingresado a los EE.UU., quién o quiénes lo habían ayudado a ingresar ilegalmente en el país, y por qué no había sido aún detenido, como las leyes exigen, sobre todo, en los casos relacionados a terroristas. Asimismo se exigió su extradición a Venezuela. Además de las organizaciones que componen la Alianza, participaron en la conferencia de prensa, Gloria la Riva, representando la coalición anti bélica A.N.S.W.E.R., y Alicia Jrapko, representando al Comité Nacional a favor de la Libertad de los 5.

 

Le siguió a esta muy divulgada conferencia de prensa, un viaje a Washington D.C. los días 27 y 28 de abril.  Una delegación compuesta de 54 miembros de las distintas organizaciones que componen la Alianza viajó a la capital federal con dos propósitos: participar junto a otros cientos de personas de todas partes de EE.UU. que se dieron cita en Washington por el Día Nacional de Cabildeo a favor de la normalización de las relaciones con Cuba; para entonces, al siguiente día, jueves 28, tomar parte en un programa sobre diferentes temas, relaciones a cuestiones migratorias y otros, en la Sección de Intereses de Cuba, en la capital federal. Esta delegación de cubanos, no sólo constituyó el más numeroso grupo de emigrados cubanos que participó en ese importante esfuerzo nacional, sino que también constituyó la más numerosa delegación de cualquier otra ciudad del país.  Un esfuerzo meritorio de esos compañeros que se pagaron sus propios gastos, que no fueron de poco monto.

 

A escasos tres días del regreso de Washington, el domingo, 1ro de Mayo, se efectuó una manifestación en contra del terrorismo en pleno corazón de Miami, la cual la Alianza había convocado, en la que se exigió, además, que se hiciera justicia, no solamente en el caso de Posada Carriles, sino también en el de otros terroristas cubanoamericanos, como Orlando Bosch y Pedro Remón, quienes no han sido procesados por delitos de terrorismo que documentos desclasificados del FBI indican ellos cometieron en este propio país. Más de 100 personas estuvieron presentes.

 

El domingo, 22 de mayo, otra delegación, compuesta por 49 miembros de la Alianza, viajó por carretera a la ciudad floridana de Tampa –Tampa está a cuatro horas por carretera de Miami--, para conmemorar, en el histórico distrito de Ybor City de esa ciudad, el 110 Aniversario de la muerte en combate de José Martí, ocurrida en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.  Esa actividad fue coordinada con la organización Cuba Vive de Tampa, la cual es dirigida por el cubano Aberlardo Arteaga, tampeño de nacimiento, cuyo padre, a finales del siglo XIX, fue activista por la independencia cubana en Tampa, y miembro del Partido Revolucionario Cubano, fundado por Martí, durante aquellos gloriosos años. El acto patriótico se celebró en el parque José Martí.

 

Mayo cerró, el sábado 28, con otra manifestación en contra del terrorismo perpetrado a través de los últimos 46 años en contra el pueblo cubano, y en contra de aquellas cubanos en Estados Unidos que abogan por la normalización de las relaciones con Cuba y defienden los derechos a la autodeterminación del pueblo cubano.  En esa manifestación, que tuvo lugar frente al edificio de Inmigración en Miami, se volvió a exigir la extradición de Posada Carriles a Venezuela.

 

El lunes, 13 de junio, se celebró en el centro de detención de Inmigración en El Paso, Texas, donde se encuentra detenido el terrorista Posada Carriles, la primera vista de su caso.  Por ese motivo se realizaron actividades en 11 ciudades de Estados Unidos para exigir la extradición a Venezuela de ese connotado terrorista.  En Miami, esa noche, las organizaciones que componen la Alianza celebraron, por igual motivo, un acto en su local.

 

El sábado, 18 de junio, la Alianza convocó a otra caravana de automóviles, esta vez, para denunciar al terrorismo y a los terroristas cubanoamericanos.  Más de 50 automóviles recorrieron 25 kilómetros del área metropolitana, otra vez engalanados con banderas y con letreros condenando a los terroristas y exigiendo la extradición de Posada a Venezuela.  Con esta caravana suman 5 las actividades en Miami en contra del terrorismo durante los últimos tres meses.

 

Con motivo de la inusitada reunión del Consejo Permanente de la OEA en la ciudad de Ft. Lauderdale, contigua por el norte al área metropolitana de Miami, el sábado, 25 de junio y el domingo 26, las organizaciones de la Alianza se sumaron a una coalición de organizaciones opuestas a múltiples políticas y programas de la Administración Bush. Éstas, motivadas por la presencia de ese mandatario en la reunión de la OEA, convocaron a dos grandes actividades.  El sábado 25 tuvo lugar un festival en el cual, entre otras actividades, se realizaron simposios sobre diferentes temas de interés. Y al día siguiente, domingo 26, se efectuó una marcha en contra de las políticas de la administración republicana en la que participaron más de 1,200 personas.

 

Las dos más recientes actividades fueron igualmente exitosas.  El domingo, 17 de julio, las organizaciones que componen la Alianza, junto con la Coalición del Gran Miami a favor de la Libertad de Expresión, invitaron a Wayne Smith, ex jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en Cuba entre los años 1979 y 1982 (final de la Administración Carter, cuando se restablecen las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba al nivel de sección de intereses, y el comienzo de la Administración Reagan).  El Dr. Smith, además, ha sido un conocido partidario de la normalización de las relaciones con Cuba, así como del fin de todas las prohibiciones de viaje a la Isla. La conferencia titulada: Estados Unidos-Cuba, una relación en permanente conflicto, se efectuó en el Hotel Biltmore de Coral Gables, otras de las ciudades que conforman el área metropolitana de Miami.  Fue concurrida por más de 190 personas.

 

Entonces, el miércoles, 20 de julio, se efectuó en el local de la Alianza una conferencia de prensa para anunciar la constitución de un nuevo comité responsable de organizar una campaña para recaudar donaciones a favor de los damnificados en Cuba por el huracán Dennis.  El comité lo dirigen las siguientes organizaciones: la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia Cubana, Solidaridad Judía y la Liga de Defensa Cubanoamericana, y es apoyado por las demás organizaciones que componen la Alianza, así como por el Consejo de Negocios Cuba-Florida.

 

Todas las actividades públicas aquí reseñadas fueron cubiertas por la prensa local de manera efectiva, sobre todo, por los dos canales de televisión locales en español, que aunque dominados por la extrema derecha, se han visto obligados, por el enorme nivel de rechazo que las medidas prohibitivas de viaje tienen en la comunidad cubana miamense, a cubrir actividades relacionadas a ese y otros temas referentes a Cuba.

 

Ha sido, realmente, un año en el cual se ha podido desarrollar una campaña excepcional por un grupo comprometido de cubanos conscientes de la importancia de las tareas políticas asumidas. Esas actividades han podido desarrollarse, y haberse hecho con éxito, debido a dos razones fundamentales: el nivel de compromiso y organización alcanzado por las organizaciones que componen la Alianza Martiana, y por el alto, y cada vez más creciente, nivel de rechazo en la comunidad cubana en Miami a las crueles y absurdas políticas anti cubanas de la Administración Bush, incondicionalmente apoyadas por los sectores más recalcitrantes de la dirigencia contrarrevolucionaria cubanoamericana en Miami quienes tienen odres por corazones, odres donde almacenan su desenfrenado odio al pueblo cubano, y los millones de dólares que han obtenido durante todos estos años producto de las dádivas de Washington en su afán por destruir a la Revolución Cubana.