Por los Gorilas ser Gorilas

2 de julio de 2009

 

 

Miami.- Los monstruos de la contrarrevolución cubana en Miami, así como sus congéneres latinoamericanos en esta ciudad, se sienten muy desconsolados por las consecuencias que ha tenido para los Gorilas hondureños –sus consortes— el Golpe de Estado en Honduras.  Como a las fieras del patio últimamente las cosas no les han ido bien, aquí en Miami hemos estado oyendo de continuo sus lastimosos aullidos.

 

Estos monstruos contrarrevolucionarios miamenses siempre se quedaron con las ganas de ser Gorilas.  Algunos lo fueron en Cuba durante la dictadura batistiana, pero la mayoría, algunos ya ancianos, se han quedado con las ganas de haber querido serlo. Por eso sufren tanto al ver fracasar a sus consortes hondureños, que sí son Gorilas.  Gorilas brutos, Gorilas estúpidos, pero Gorilas. Estos monstruos miamenses se hicieron terroristas y como tales  han cometido, una y otra vez, odiosos crímenes, pero fracasaron en sus propósitos de destruir a la Revolución Cubana y no pudieron ser Gorilas. Y por eso sufren doblemente al ver a los Gorilas hondureños caer al abismo.

 

Lo de los Gorilas hondureños no tiene nombre. Tenían todos los poderes del Estado a su disposición para destituir a través de “métodos constitucionales” a su enemigo el presidente José Manuel Zelaya. En vez, en un arranque de soberbia y machismo, consecuente con su hereditario proceder es esos asuntos en ese desgraciado país hermano, con sus tropas élites irrumpieron de madrugada a tiro limpio en la casa del presidente y se lo llevaron en calzoncillos y descalso, para humillarlo y por joder tanto, a un avión, que estaba listo en pista en la base de la Fuerza Aérea de la capital, que hizo el vuelo a San José de Costa Rica, donde lo dejaron como trasto inservible.

 

Pero, se equivocaron. Y como se equivocaron. Esos Gorilas, porque son Gorilas, no entienden lo que ha estado ocurriendo a su alrededor en la América Latina. Sólo hay que ver y escuchar explicar el Golpe de Estado al Gorila Micheletti. Oir sus gastadas e hipócritas frases en ridículos discursos sobre la democracia, las libertades, las leyes, los tribunales, la constitución –su constitución-, y el bien común, que bien podían ser fieles copias de los que Gorilas como él hicieron en situaciones semejantes en décadas pasadas en muchas de nuestras capitales, por ejemplo, La Habana.

 

No aprenden los Gorilas... son Gorilas. Lo único que saben es de la brutalidad para con ella defender y mantener sus viciadas costumbres e intereses. Pero la América Latina y el resto del mundo de manera contundente –en cuestión de días-- les ha demostrado, a los Gorilas hondureños y a los demás Gorilas del hemisferio, que ya no pueden.

 

La respuesta de todos los gobiernos latinoamericanos y caribeños fue unánime y fulminante. Se pronunciaron en contra de la ilegitimidad y la no aceptación del gobierno de facto producto del Golpe, y a favor del mantenimiento del reconocimiento del presidente Zelaya, como único posible Presidente constitucional de la República de Honduras. A su postura se les unieron --de manera unánime-- las siguientes fundamentales organizaciones internacionales: el Sistema de la Integración Centroaméricana (SICA), la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), el Grupo de Río, la Unión Europea, la Asamblea General de la ONU, y la aparentemente resucitada OEA. Y también, aunque sumándose al consenso lentamente, con reservas, el gobierno de Estados Unidos.

 

Ningún gobierno del planeta reconoce, o reconocerá, al gobierno de facto de los Gorilas hondureños. No tienen y no tendrán posibilidad de comercio, préstamos ni créditos.  No podrán hacer dinerín. ¿Qué gobierno de Gorilas podrá sobrevivir --sobrevivir horas-- bajo semejantes condiciones?

 

De vital importancia para el desarrollo de los procesos libertarios de nuestros pueblos ha sido la respuesta hemisférica y mundial tanto al Golpe de Estado de los Gorilas hondureños, como a todas las posibles conspiraciones y confabulaciones golpistas de los Gorilas latinoamericanos y sus aliados: no se puede.//